No sin razón, el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas subió a sus redes que el partido Morena tenía su caja china más allá del límite, al tope, como producto de tantos conflictos internos así como las exhibidas a varios distinguidos militantes de la cúpula de ese partido, uno de los más destacados, el aun coordinador de la bancada guinda en el Senado de la República, Adán Augusto López Hernández.
De acuerdo al emprendedor Tino Durán H., “en política, una caja china es una estrategia de distracción mediática utilizada para desviar la atención de un escándalo, una crisis o una decisión impopular. Su propósito es mantener a la opinión pública enfocada en un tema secundario mientras se manipula la narrativa sobre el problema real o se toman decisiones sin el escrutinio necesario”.
La anterior cita bien vale la pena y es perfectamente aplicable a Morena, “como anillo al dedo”, como diría un clásico, porque evidencia que el oficialismo a diario redirige la conversación pública hacia un tema secundario, no sin fabricar enemigos externos, que en este caso puede ser “los adversarios”.
Hay que subrayar que quien refresca la memoria también diariamente señalando los errores y omisiones tanto de esta como de la anterior administración, ha sido precisamente el senador Alejandro Moreno que ya es objeto de algo más que amenazas para revivir el juicio de desafuero en su contra y el oficialismo no puede conseguir que ceda.
Apenas desde el Senado de la República, Moreno Cárdenas demandó la destitución como coordinador de López Hernández y mostró carpetas en las que denunció de manera formal ante la FGR por presuntos vínculos con la delincuencia organizada a los gobernadores Américo Villarreal, de Tamaulipas; Alfonso Durazo, de Sonora; Rubén Rocha Moya, de Sinaloa; la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, que reactivó la guerra en contra del líder priísta; el exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón y el propio exsecretario de Gobernación, en su tiempo gobernador de Tabasco bajo el argumento de que todos permitieron que reinara la impunidad y la participación del crimen organizado en cada uno de esos estados.
También está incluido Andrés Manuel López Obrador y su hijo Andy López por los señalamientos de protección y presuntos vínculos con el crimen organizado, sin olvidar el huachicol fiscal.
Es de esperarse que por parte del partido Morena, la caja china seguirá a todo lo que da, aunque con tanto “fuego amigo” se les desborde. Para muestra está que ayer, en la sesión de la Comisión Permanente, las bancadas de Morena y sus aliados impidieron por segunda ocasión que se discutiera el tema Adán Augusto, quien por cierto, ayer sí se apersonó en el Senado de la República pero rehusó dar entrevistas.
morcora@gmail.com