Se dicen tan diferentes, únicos, históricos; dicen que transformaron al país, a la vida pública de la nación, dicen y dicen, pero son lo mismo.
Los informes de gobierno de ninguna manera con la excepción, al contrario sob la clara muestra de que al final son lo mismo, son iguales o peores a aquellos que ya no critican y de los que tanto dicen que son distintos.
Los informes de gobierno son una copa al carbón de aquellos que se hacían en las tres o cuatro últimas décadas del siglo pasado, un monólogo, una lluvia de cifras favorables, a modo, sin sustento más que aquel que se basa en el autoelogio, hablarle a los suyos, a sus aplaudidores, a sus defensores.
El debate está cancelado, el análisis incluso también porque no tiene mucho sentido ponerse a comparar datos y cifras con el régimen de los otros datos.
Si usted tiene 50 años o más y de repente le cae encima el cargo de conciencia por no escuchar o ver el monólogo llamado "Informe presidencial", pero vió los de los años setenta y ochenta del siglo pasado, incluso obligado porque se lo dejaban de "tarea", haga de cuenta que desde el año 2028 está viendo lo mismo.
Ya no se sienta mal, ya pasó usted por eso y lo padeció, pero si quiere récordar su infancia lo invito a seguir viendo esos informes, créame que le recordarán aquellos años.
¿Que se dijo de relevante en este más reciente informe?
Depende de sus gustos, sus filias y fobias. Si usted sigue este movimiento, es simpatizante, desde luego que todo será felicidad y estará de acuerdo, si no es así pues no sé perdió de nada relevante.
Y así podemos seguir, podemos platicar de las cifras, los datos, todo lo que usted quiera.
Al final, lo podemos resumir en una frase: son lo mismo que tanto dijeron que iban a cambiar. Y en el tema de los informes de gobierno, literalmente "dan hueva".
Esa es la frase con la que podemos resumir lo que dijeron en este, el segundo informe de gobierno del segundo piso de la ¿Transformación?