El botín en que se ha convertido el despojo
El tema del despojo pasó de convertirse en un tema genuinamente ciudadano o vecinal a un botín político disfrazado de ayuda, orientación y acompañamiento a las víctimas. Este domingo realizaron jornadas notariales diputados de Morena, PAN y hasta del gobierno central en las que ofrecían y prometían ayudar en la regularización de los inmuebles que habían sido identificados desde hace muchos años. Lo que se les olvida a los partidos políticos y a las propias autoridades es que en la impunidad que prevalece en este delito se debe a la colusión que existen autoridades de todos los niveles, desde el Ministerio Público, jueces, notarios y hasta funcionarios públicos. Si en verdad quieren resolver el tema, por ahí deben empezar.
Cuando duermen a los veladores
Y hablando de ello, Adriana González Camarena volvió a exponer la vulnerabilidad de la gente. De nueva cuenta acuso que se metieron a la casa de su abuelo en Martín Mendalde, en la colonia Del Valle. Pero lo más “chistoso”, por decirlo de alguna manera, es que el inmueble estaba resguardado por tres patrullas de la fiscalía capitalina y de seguridad pública. Fueron los propios vecinos los que avisaron a González Camarena de lo sucedido y quien de inmediato se presentó al lugar para avisarle a los policías que cuidaban la casa que les habían ganado. Dicen que sacaron cosas, papeles y otros objetos, pero la policía nada supo de ello. Pueden pensar lo que quieran y le atinarán porque ahora sí durmieron a los veladores.
Cuando la CDMX retoma sus canales
Apenas llueve y a temblar en la capital del país, regresa a lo que algún día fue. Los ejes viales y viaducto y demás arterias se convierten en verdaderos canales que desatan el caos, incluso policías tuvieron que apoyar para el traslado de personas del Metrobús a zonas seguras. Los pasos a desnivel fueron lagunas imposibles de sortear y algunos puentes dejaron de ser pasos seguros para convertirse en verdaderas cascadas. En fin, que en cuestión de segundos el panorama cambió y, aún siendo domingo, cuando baja la carga vehicular, la capital del país volvió a sufrir. Del drenaje profundo ni hablar, es una estrategia que cuando se satura cierran las compuertas y el agua se queda en las calles.