Los políticos son todo iguales, manejan con una facilidad impresionante el doble discurso; la ley debe respetarse, ante todo, dicen (siempre y cuando no me afecte) nadie puede o debe estar por encima de ella y la vocera del presidente de los Estados Unidos, es un claro ejemplo.
El lunes pasado el periódico, The Washington Post, dio a conocer que una mujer de 33 años, de nacionalidad brasileña, fue liberada por el Departamento de Inmigración después de una llamada de la secretaria de prensa de Donald Trump.
Resulta que, Bruna Ferreira, estuvo casada con el hermano de la hoy vocera, Karoline Leavitt y fue dejada en libertad el lunes pasado por un juez de inmigración con una fianza de $1,500 dólares, reporta el Washington Post, con lo que podrá continuar en libertad su proceso de deportación y dejar el centro de detención de ICE en Louisiana.
Vale señalar que cualquier detenido por ICE, que no tiene documentos para justificar su estancia, no puede ser liberado bajo fianza. Debe esperar para su audiencia ante un juez en los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
En su versión digital, el Washington Post publicó que la jueza de inmigración, Cynthia Goodman, ordenó que Ferreira saliera bajo esa fianza a la brevedad.
Abogados de inmigración consultados me comentaron que sólo es posible otorgarle la fianza a una persona que tiene visa, pero ha trascendido que Ferreira carecía de ella, sin embargo, en la audiencia el abogado que representó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Lucas Vega, no objetó la salida de la mujer de custodia migratoria al alegar que Ferreira no representaba un peligro para la sociedad o que pudiera fugarse.
Dentro de la información publicada por el periódico, la excuñada de Leavitt llegó a los Estados Unidos cuando tenía 6 años y se desconoce su estatus migratorio y dijo que le parecía un insulto su detención, y ser tratada como criminal mientras esperaba su audiencia.
La ex cuñada de la vocera de Trump enfrenta un juicio ante un juez de inmigración que, incluso podría costarle su expulsión definitiva de territorio estadounidense, de ser encontrada responsable de los delitos que se le acusan.
Según el Washington Post, Ferreira en una video entrevista dijo que fue arrestada el 12 de noviembre pasado por elementos de (ICE), mientras se dirigía a buscar a su hijo. Sin embargo, el mismo gobierno vía el departamento de Seguridad Nacional (DHS) la tiene “catalogada” como una “criminal” por un arresto previo por agresión.
Reporteros del periódico investigaron en los registros públicos del Estado de Massachusetts y no encontraron antecedentes criminales de Ferreira.
Está muy raro esta liberación y el tufo de influyentísimo está presente.
@ncar7