El universo de Ricardo Monreal es inmensamente impresionante. Existe una infinita gama de narrativas de la pluma del presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado. Además de ser de mucho interés, muestran el pulso de una trayectoria política-social, pero también legislativa. Eso da pie para continuar adentrándonos en la constelación que narran fragmentos realmente apasionantes.
He tenido la oportunidad de penetrar a la lingüística que encierra alucinantes temas que, en términos de productividad, dejan un enorme aprendizaje sobre todo porque nos sumergimos al pasado histórico de un movimiento social que defiende un proyecto político progresista, pero también democrático que ahora es el logro de una intensa lucha donde, por cierto, Ricardo Monreal es una pieza clave del engranaje lopezobradorista.
Es decir, no sólo fue un actor con presencia en muchos escenarios álgidos, sino ahora es, por mucho, la figura central o, mejor dicho, el motor que alimenta las transformaciones desde el legislativo Federal. En ese sentido, nos recordó en la presentación de su libro “Las grandes Reformas para el cambio de régimen” una lectura alucinante producto de la convicción y la cultura del esfuerzo, la responsabilidad que ha evidenciado un numeroso esquema de cambios constitucionales que son, a juicio de la inmensa mayoría de la población civil, el sostén convertido en equilibrio.
Esto implicó sacrificio, voluntad y entrega total a la causa. Han sido años de lucha y resistencia para poder echar raíces de una auténtica política integral que contempla desarrollo social, seguridad, salud, educación y cultura. Todas, con frecuencia, son prioridades no sólo para garantizar el propósito de servir con resultados positivos, sino para conseguir el porvenir anhelado luego de años que padecimos de sometimiento de un modelo de gobierno autoritario.
Así pues, “Las Grandes Reformas para el Cambió de Régimen” viene a fortalecer nuestra esencia en momentos complejos donde hemos luchado a contracorriente. Sin embargo, la narrativa de Ricardo Monreal llega a reafirmar la responsabilidad de continuar empujando cambios a través del papel que juega desde el legislativo a fin de seguir nutriendo de mecanismos que sigan consolidando la Cuarta Transformación.
De hecho, la lingüística de Ricardo Monreal ha sido reconocida por la Universidad de Washington al ser nominada como la mejor obra de español.
Justamente eso tiene mejor impulso. Sabemos la responsabilidad del coordinador de los Senadores de Morena, sobre todo en momentos que suelen ser complejos, sin embargo, la perseverancia es, sin duda, una de sus virtudes y, por esa razón, es naturalmente un favorito en Morena para dar continuidad al proyecto presidencial de López Obrador.
Es claro que eso parará llegado el instante, mientras tengo la impresión o, mejor dicho, la seguridad que, muy pronto, se consagrará aún más el proyecto de la Cuarta Transformación porque, tanto la Reforma Eléctrica como Electoral serán, en su momento, una realidad gracias al poder político de su máximo exponente en el Senado de la República, Ricardo Monreal.