Como una de las respuestas sociales a la política de confrontación de Donald Trump, se han incrementado los ataques a las instalaciones del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del territorio estadounidense, sólo en casi una semana vimos lo sucedido en Dallas en donde murieron 3 personas entre inmigrantes y oficiales, ahora el temor es generado desde Oregón.
El sábado pasado el presidente Trump escribió en red social Truth… “he ordenado que todas las tropas necesarias se movilicen para proteger la ciudad de Portland”, además de autorizar el uso de la fuerza total para defender cualquier centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del terrorismo doméstico.
Vale recordar que la semana anterior, el mandatario firmó una orden ejecutiva mediante la cual designó formalmente a Antifa (movimiento de izquierda anti-facista y anti-racista) como una organización terrorista doméstica.
De esa manera, las agencias federales quedan facultadas para investigar sus operaciones y a cualquier persona cuyas ideas se identifiquen con dicho grupo.
Este temor por acciones terroristas en contra de las autoridades migratorias está encuadrado en lo ordenado por la Casa Blanca a mediados de junio, en donde un grupo de civiles en su mayoría con el rostro cubierto realizó una protesta frente a un centro de detención del ICE ubicado tres kilómetros al sur del centro de Portland y aunque no surgieron incidentes que lamentar el gobierno federal no desea que surjan más encaminados a romper el orden de la ciudad.
Oregón no figuraba en el plan de Trump para asumir el control de su seguridad, el mandatario considera, sin ninguna prueba de por medio, que “terroristas a sueldo” están tratando de generar caos en esa ciudad.
En respuesta a Trump, la gobernadora de Oregón, Tina Kotek, fue contundente…” las tropas no son necesarias y se lo he comunicado al presidente”.
Trump es visto como el generador de muchas de la violencia, Portland está “devastada por la guerra” y aseguró que existen instalaciones de ICE “sitiadas por ataques de Antifa y otros terroristas domésticos.
Lo cierto es que la ciudad más grande de Oregón no figuraba en el plan de Trump para asumir el control de su seguridad.
A principios de mes, Donald Trump señaló… “son agitadores pagados y muy peligrosos para nuestro país y los aniquilaremos. Se irán, se irán. Ni siquiera resistirán la lucha. No se quedarán allí”.
Ante las amenazas de ataques, o temores, como quieras verlo la fiscal general, Pam Bondi, confirmó en su cuenta de X que desplegará agentes federales en las instalaciones de ICE en todo el país incluso aseguro tolerancia cero para cualquier acto de violencia política y de terrorismo interno…” estamos siendo testigos de una nueva era de violencia política”.
@ncar7