El pasado 28 de mayo de 2026 se registró el enésimo incendio en el mugroso, caro y contaminante tiradero a cielo abierto de residuos sólidos urbanos denominado El Gavilán, donde se da disposición final a 500 toneladas diarias generadas y recolectadas en la ciudad turística Puerto Vallarta, Jalisco. Este ha sido el más grave incendio registrado en este sitio, de más de 10 incendios registrados en sus 17 años de existencia. Este megaincendio arrasó el área de neumáticos y llantas, que indebidamente se disponen en ese sitio. De acuerdo con los informes más de 100 elementos del cuerpo de bomberos y personal de Protección Civil que intervinieron para controlar (después de 48 horas) este contaminante siniestro, se estima que abarcó el 50.0 % de la superficie total del tiradero. Debido a la toxicidad de este incendio donde se generaron las sustancias más tóxicas conocidas: dioxinas y furanos. El Gobierno de Jalisco tuvo que decretar una Alerta Atmosférica en el municipio y la Secretaría de Educación suspendió clases en varias colonias de la zona rural y oriente de Puerto Vallarta (como El Colorado, Joyas del Colorado, Ecoterra y Las Rosas).
El límite de seguridad de emisiones de dioxinas y furanos es de 0.2 nanogramos por metro cúbico. En este incendio se debieron generar más de 225 nanogramos por metro cúbico, lo que significa unas 1,125 veces por encima del límite máximo permisible que mandata la NOM-098-Semarnat 2002, que regula la incineración de residuos en México. Los responsables de este nefasto siniestro afectando peligrosamente la salud de miles de vecinos son: en primer término, el alcalde Luis Eduardo Munguía González. Miembro notable del Partido Verde Ecologista de México en esa entidad. Joven arquitecto que ha desempeñado varios cargos públicos como dos veces regidor, dos veces diputado (local y federal) y presidente del Comité estatal del PVEM en Jalisco. Pero en este caso su responsabilidad como presidente municipal lo define como un delincuente ambiental, por los delitos ambientales federales cometidos, daños al suelo, al subsuelo y por las emisiones altamente contaminantes a las que expuso a miles de vecinos de esa zona, durante 48 horas. Delitos sancionados por el Artículo 416 del Código Penal Federal, con penas de 1 a 9 años de cárcel sin fianza. También son responsables Antonio Odilón Santiago, jefe del “relleno sanitario”, Víctor Hugo Fernández Flores, director de “servicios eficientes” (sic).
Una de mis 50 denuncias a nivel nacional en 16 entidades federativas en los últimos 20 años es precisamente contra este tiradero El Gavilán, presentada ante la Delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en el Estado de Jalisco el 12 de agosto de 2014, cuya titular era Xóchitl Yin Hernández. Absurdo que este mugroso tiradero/RSU siga contaminando. Creo que los presidentes municipales deben ser encarcelados, por sus delitos ambientales.
*Carlos Alvarez Flores es consultor ambiental. Experto en gestión de residuos y cambio climático. Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
www.carlosalvarezflores.com y “X” @calvarezflores