El pueblo de México conoce muy bien a los integrantes de Somos México, más cercanos al delito electoral que la democracia. Es por ello que se prefiere estén a la vista de todos que ocultos en una clandestinidad previsible pero no por ello legal.
Los integrantes son expertos en la tenebra de los huecos legales que todavía hay, y muchos, en las leyes electorales, principalmente en las leyes secundarias que ampara el artículo 41 de la Constitución Mexicana y que da vida institucional al INE.
La judicialización de las elecciones puede interpretarse como la conversión arbitraria de fallos en lugar de votos, jueces en lugar de candidatos.
Personajes como Lorenzo Córdova, Edmundo Jacobo, Ciro Murayama, Mari Carmen Alanís, Marco Antonio Baños, Jacqueline Peschard, Diego Valadés, José Ramón Cossio, Javier Laynez Potisek, Margarita Ríos Farjat, canalizarán su estrategia política a judicializar las elecciones, declaraciones, resultados, etc. terreno en el que se creen expertos.
Hay otros integrantes muy cercanos al golpe de estado que cubrirían el flanco de los medios como víctimas de la actual administración como Beatriz Pagés, Cecy Flores, Adrián LeBaron, Elena Chávez, María Elena Morera, entre otros iguales o muy parecidos.
La judicialización de las elecciones se aleja cada vez más de la democracia y se acerca cada día al golpe de Estado en México y América Latina.
Al golpe de estado blando suele llamársele law fare, que tiene como origen la palabra ley, y fare, que significa cargo, tarifa, tributo, es en términos llanos anuncia una guerra legal. La experiencia de los integrantes de viejas batallas convertidas en proyectos oscuros a futuro, es precisamente ganar en los tribunales lo que definitivamente no ganarán en las urnas. Pelearán hasta las últimas instancias, aprovechando sus conocimientos de lagunas en las normas electorales, que no son pocas.
Orde Kittrie, habla sobre las ventajas de la judicialización de las elecciones, que tiene que ver con el lugar donde se inicia el proceso, porque implica una selección del juez, un acuerdo previo y además se elije la ley específica que debe aplicarse a un problema preciso, y como factor externo, “el uso de medios y redes para la guerra de información, actuando sobre la mente de la población”.
Somos México puede darle el tiro de gracia al PAN, después de las elecciones de 2027, cuando seguramente, uno de los dos partidos morirá. Son lo mismo, con los mismos, quieren lo mismo: que pierda Morena, aunque no ganen ellos. La presencia de sus integrantes define la derechización de ese partido, que seguramente restará votos a los conservadores, pero no al partido en el poder. Pulverizarán el voto opositor.
El apoyo del extranjero esperará ver quién gana de los dos partidos que encabezan la derecha para entregar su apoyo, encaminado a descarrilar a la 4T.