Polémica, tensión y desencuentros ha generado la discusión de la reforma eléctrica que se analiza en la Cámara de Diputados. En este contexto, y en relación a los comentarios de Luis Bravo Navarro, coordinador de comunicación corporativa de CFE, sobre la columna del pasado 25 de enero quiero reafirmar lo escrito en la misma.
Por un lado, de acuerdo con el Informe Anual de Global Electricity Review, que se puede consultar en https://ember-climate.org/global-electricity-review-2021/g20-profiles/mexico/, hasta el año 2020, el 75% de la electricidad mexicana proviene de combustibles fósiles: 71% de gas y petróleo y 4% de carbono. Por su parte, el incremento en la participación de la energía eólica y solar pasó de 3% en el 2015 a 9.8% en 2020. Un avance notable que estaría en peligro por la reforma impulsada por el gobierno federal.
De igual forma, sería conveniente que los funcionarios de la CFE estuvieran más atentos de los foros del Parlamento Abierto, ya que las cifras que cuestiona la preponderancia de los recursos fósiles en la matriz energética y la posible cancelación de los permisos de generación de energía fue expuesta de manera clara y precisa por la Maestra Rosanety Barrios y el abogado Carlos de María y Campos.
Respecto a la energía nuclear que califica Luis como “la más limpia y firme”, no podemos omitir que aún con sus ventajas esta se genera con un recursos no renovable como es el uranio, que los residuos generados por las plantas nucleares están entre los mas nocivos para el medio ambiente y representa un alto riesgo de posibles desastres ecológico. Si bien es cierto que la Comision Europea determinó etiquetar como verde y sostenible a la energía nuclear y gas natural, también estableció ciertas condiciones y bajo la protesta de algunos países europeo.
Finalmente, es preciso recordar que hasta el año 2019 la generación de electricidad ocupaba el primer lugar en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con el 23.3%, por lo que indispensable para el cumplimiento del Acuerdo de París impulsar las energías renovables y limpias en el sector eléctrico.
Quienes tenemos la oportunidad de expresar libremente nuestras ideas en los medidos impresos y digitales tenemos una responsabilidad con nuestros lectores, por lo que ahora y siempre seguiremos exponiendo los problemas que podrían afectar la salud de las personas y frenar el desarrollo de nuestro país.
Ante las polémicas y pasiones que despierta la reforma eléctrica tenemos que ser propositivos y buscar alternativas que impulsen las energías limpias y renovables. En este tenor, la bancada naranja de Movimiento Ciudadano presentó una iniciativa de ley que pretende establecer medidas legales y presupuestales para el desarrollo de proyectos municipales de generación de electricidad mediante fuentes renovables y eficiencia energética. Una gran propuesta que se pierde ante la polémica y la descalificación, pero que analizaré en la próxima entrega.