Pese a ser el segundo programa en importancia, después del que apoya a las personas de la tercera edad, “Sembrando Vida”, dirigido a campesinos, empieza a recapitular todo lo hecho a lo largo de esta administración y es el subsecretario de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Hugo Raúl Paulín Hernández, el que hace un recuento de lo que ha logrado dicho programa que concluirá en el 2024 y sin embargo, contará con una inversión superior a los mil 66 millones de pesos en los rubros de capacitación y proveeduría de gasto corriente e inversión de cerca de 500 mil sembradores.
El potencial de este programa radica en que se ha conseguido apuntalar y más la economía regional en cada una de las poblaciones a las que ha llegado, porque hay que señalar que así como es Chiapas el estado en el que mayormente se ha implementado, así como en Tabasco y la Península de Yucatán, hay entidades como Aguascalientes, Estado de México, Querétaro y algunos del norte como las Bajas Californias, donde no ha llegado.
Abundando más, el proyecto de sembradíos de árboles tanto maderables como frutales de “Sembrando Vida”, representa una inversión del gobierno federal para ese medio millón de campesinos, que tiene como objetivo que al término de esta gestión, estén en capacidades de ser autosuficientes debido a la productividad que han alcanzado sus parcelas y tener así una condición de vida de la que carecían.
Este programa ha trascendido fronteras porque se ha podido construir una importante ruta de comercialización que permite que se exporten productos como vainilla, el cacao y la miel, así como la harina de plátano, que va directo a Estados Unidos, donde se utiliza para elaborar productos vitamínicos para deportistas de alto rendimiento.
Como puede observarse y de acuerdo a lo explicado por el subsecretario del Bienestar, Paulín Hernández, “Sembrando Vida” no es un programa asistencialista, ya que se va creando conciencia e incrementando el arraigo a la tierra.
Para lograr el anterior objetivo, el programa cuenta con 17 mil Comunidades de Aprendizaje Campesino, (CACS); 15 mil 13 viveros comunitarios y 15 mil 113 Biofábricas de insumos orgánicos que producen compostas, con lo que se erradica el uso de químicos.
Por otra parte, de las innovaciones con las que cuenta “Sembrando Vida”, está que los excedentes de producción se canalizan a los Tianguis Campesinos con lo que se detona la economía local; se generan más recursos para los que integran este programa y lo fundamental, no se desperdicia absolutamente nada.
Finalmente, otro logro de “Sembrando Vida”, es que ha llegado a cuatro países de Latinoamérica: El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua con buenos resultados, esos mismos que Hugo Raúl Paulín espera entregar.
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