La riqueza cultural de México se convierte en negocio para algunos, sin importar la lealtad y el amor al país, por lo menos tres presidentes municipales en Tuxpan, Veracruz, saquearon parte de los vestigios de su Cultura y vendieron en el extranjero piezas arqueológicas, patrimonio de los mexicanos.
Se levantó una denuncia contra quien resulte responsable por la desaparición de 2,775 piezas arqueológicas, extraídas de la Casa de la Cultura de Tuxpan, Veracruz, desde 2011, cuando fue presidente municipal, Alberto Silva Ramos, priísta, hasta la administración pasada de Juan Antonio Aguilar Mancha, panista. Algunas de esas piezas se han visto en las casas de subasta de Europa vendidas a precios exorbitantes.
Fue precisamente el contralor de Aguilar Mancha, Mario Zabdiel Saucedo Bonilla, quien se dio a la tarea de hacer el inventario y denunciar ante la Fiscalía General de la República este robo, porque de no levantar dicha querella tendría que responder a la justicia por omisión, ahora que la transparencia llega por fin a Tuxpan.
El patrimonio de los tuxpeños y los mexicanos se subasta impunemente en el mundo y no ha habido nadie que proteste por esa práctica, a pesar de la evidencia. Las administraciones que llegaban en lugar de denunciar también metían mano en el robo de dicha riqueza para venderlas en otros países, en complicidad con autoridades estatales que las enviaban a Europa.
Al llegar el contador Aguilar Mancha a la presidencia municipal, impuso como contralor a Saucedo Bonilla, éste, al darse cuenta del saqueo tan grande prefirió denunciar antes de ser señalado como cómplice. La administración del panista ha sido una de las más corruptas en la historia de Tuxpan, a pesar de que, en el periodo de Alberto Silva Ramos, hubo un multimillonario desvío de fondos, compra de luminarias con sobreprecio, trato con empresas fantasma, etc. Silva, fue vocero de Javier Duarte, presidente del PRI en Veracruz y diputado federal, superado en su trabajo delincuencial por el panista Mancha quien gobernó Tuxpan de 2018 a 2021.
En varias auditorías, Aguilar Mancha no pudo demostrar el destino de recursos. Hubo un famoso traspaso de un poco más de un millón de pesos de la cuenta del Ayuntamiento, a una cuenta personal ubicada en Bancomer que no se pudo demostrar la causa, y tampoco regresó.
La administración de Tuxpan ha sido un botín para sus presidentes municipales, quien al encontrar problemas como el de la desaparición de piezas prehispánicas en lugar de denunciar continuaban el saqueo, en un lugar lleno de vestigios de nuestros antepasados.
La actual investigación no hubiera sido posible sin la apertura y voluntad de transparencia de las actuales autoridades del municipio de Tuxpan, quienes permitieron una exhaustiva investigación de parte de quien fuera, en su momento, la mano derecha de Aguilar Mancha.