Claudia Bolaños
Ante las críticas que el embajador Ken Salazar recibió por apoyar la iniciativa de reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador, el mandatario le expresó su apoyo al estilo mexicano, en la reunión que ambos sostuvieron ayer en Palacio Nacional.
“Ken aguanta el pueblo se levanta”, le dijo el tabasqueño, consigna usada durante protestas públicas, según narró en su conferencia mañanera de este jueves.
Ello fue por las criticas que recibió al considerarse que estaba apoyando a la propuesta de reforma, y varios “le cayeron encima”, dijo López Obrador.
Además le regaló el libro sobre las memorias de Joseph Daniel, embajador de estados Unidos, cuando su presidente era Franklin Roosevelt y el general Lázaro Cárdenas gobernaba y decidió expropiar el petróleo.
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, calificó como “muy buena” la reunión del miércoles con John Kerry, el enviado especial de la Casa Blanca para la crisis climática.
Aunado a ello le explicó a Kerry todo lo referente a los proyectos de México para combatir el cambio climático así como la polémica Reforma Eléctrica, la cual limitaría al 46 por ciento la participación privada en generación eléctrica para favorecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Fue muy buena la reunión con el señor Kerry, platicamos sobre los proyectos de México y de cómo estamos actuando de manera responsable y también hablamos de la iniciativa de Reforma Eléctrica, explicándole por qué se está presentando esta iniciativa que esté en el Congreso y que se va a decidir si se aprueba o no. Fue una conversación muy amable, respetuosa”, dijo.
“Fue muy buena conversación, quedamos en seguirnos reuniendo para trabajar juntos en forma respetuosa, le aclaramos que estamos a favor de las energías limpias y en contra de los negocios sucios, que vamos a convencer y a persuadir de que a todos nos conviene, que no se debilite, que no se destruya a CFE, que tenemos que defender a esa empresa pública”, señaló.
Fue una reunión de casi tres horas con Kerry en Palacio Nacional, donde se apuntó que el diálogo se dio “con franqueza y respeto”.