Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
A raíz de los resultados del 2 de junio y del creciente número de mujeres que ejercen el poder en México, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) realizó el primer estudio para conocer si hay diferencias entre el liderazgo y el ejercicio del poder de las mujeres y el de hombres desde un enfoque de competitividad estatal.
Este estudio, titulado “Cuando las mujeres gobiernan, ¿lo hacen diferente?”, arroja información muy importante, ya que, si bien durante la última década encontramos textos en los que se nos presenta la influencia y la importancia de la participación de las mujeres en la política a nivel global, pocos estudian los resultados específicos que logran.
Preguntarnos si las mujeres gobiernan diferente de los hombres, nos lleva a lo que Mary Beard, en su libro Mujeres y Poder, un Manifiesto, planteaba: “no hay que ser uno de ellos, sino forjar un territorio independiente para nosotras…, quizá sea necesario redefinir el poder…, buscar los caminos para ser tomadas en cuenta y con seriedad nuestras ideas, tanto en lo individual como grupalmente…”
Y a lo dicho por Beatriz Paredes, en 2018, en el foro “La mujer en el ejercicio del cargo público”, al responder a la pregunta: ¿el empoderamiento de la mujer ha ayudado a su género?”. Respuesta que enmarcó explicando que “las posiciones no tienen sentido por sí mismas; una posición no es un fin, sino un medio, el cual sirve para transformar la realidad… la verdadera discusión no es de posiciones, sino de poder, porque se pueden tener posiciones, pero no poder”.
Estos elementos, nos llevan a lo que esperamos de las mujeres que ocupan y ocuparán los cargos públicos, y es esa redefinición del poder, para lograr los resultados que esperamos como lo explica Mary Beard, para que no solo se trate de conseguir puestos, posiciones como lo dice Beatriz Paredes, sino de un real ejercicio del poder por parte de las mujeres, siendo ellas mismas, en su mejor versión, sin copiar el actuar de los hombres, dejando de pensar que si se conducen como hombres se ganarán el respeto en la política y en general en la esfera pública.
Los datos que el IMCO presentó en el informe “Cuando las mujeres gobiernan, ¿lo hacen diferente?”, el cual a partir de analizar 72 indicadores que miden la competitividad de las 32 entidades federativas del país desde 2005 hasta 2022, que fueron agrupados en tres grupos de interés: ingresos, calidad de vida y mujer en la economía, teniendo como objetivo fundamental encontrar las diferencias significativas por género, arrojó que no se puede concluir que el género es un factor causal en los resultados de los gobiernos estatales.
Durante los últimos meses, muchos y muchas hemos alzado la voz, para decir “Es tiempo de mujeres”, y lo hemos dicho, porque hemos sido testigos de que nuestros avances en la democracia paritaria, y de manera particular porque una mujer, Claudia Sheimbaum, en unos meses será la presidenta constitucional de México.
Pero para que esta expresión: “Es tiempo de mujeres”, tenga la fuerza y el impacto que queremos, y signifique el cambio que necesitamos, las mujeres que están y que llegarán a ocupar un cargo público, deberán dar todo de sí para lograr los cambios sociales, políticos, económicos, educativos y culturales, que nos consoliden como una sociedad más representativa, incluyente, plural, igualitaria, equitativa, educada y justa, porque de ellas esperamos lo que Michelle Bachelet expresó: “Si una mujer entra a la política, cambia la mujer, si muchas mujeres entran a la política, cambia la política”.
ROSALIA ZEFERINO SALGADO
Asesora en Comunicación Estratégica
E Imagen Pública