Desde el mes de enero se especulaba mucho sobre la credibilidad de la palabra de Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI.
El comportamiento de Alejandro Moreno, “Alito”, no es muy confiable ya que su historia esta llena de claroscuros; fue escudero de Miguel Ángel Osorio Chong, cuando era secretario de Gobernación en el gobierno de Peña Nieto, y luego lo traicionó. Posteriormente Moreno secuestró al Comité Ejecutivo Nacional del PRI, blindó a todos con curules, y se asoció con Rubén Moreira, coordinador del PRI en San Lázaro.
Más adelante, “Alito” impuso a Carolina Viggiano como candidata a la gubernatura en Hidalgo; pero impulsar a Viggiano sin el respaldo de Osorio Chong era un suicidio y peor aún se peleó con el gobernador Omar Fayad. Pareciera que todo lo que hizo fue para perder la gubernatura. Todo apunta en que Alito y Fayad sabotearon la elección de Hidalgo y jugaron a favor del presidente López Obrador.
En pleno periodo electoral surgieron varios escándalos que involucraban a Alito, exhibidos en un programa de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, donde se evidenciaban los malos manejos de Moreno, el enriquecimiento ilícito y sus propiedades en la entidad de la que fue mandatario estatal.
Después de las múltiples acusaciones en contra de Alejandro Moreno, y la petición de desafuero, Alito no aguantó la presión y buscó un acuerdo con el gobierno. El efusivo saludo e intercambio de palabras del primero de septiembre en la Cámara de Diputados entre Moreno y Adán Augusto López, titular de la política interior, fueron la forma de anunciar que había un acuerdo político, y de ahí deriva la iniciativa a favor del presidente que días después fue presentada por una diputada del Partido Revolucionario Institucional, Yolanda de la Torre, de todas las confianza de Moreno. Dicha iniciativa de reforma constitucional es para poder ampliar hasta el 2028 el periodo legal para que las Fuerzas Armadas puedan llevar a cabo labores de seguridad pública.
Es evidente que Moreno se vende al gobierno para “salvar su pellejo” ante las acusaciones de corrupción que le hizo la fiscalía de Campeche, y no le importó traicionar los postulados de la alianza “Va por México”, y poner en riesgo a la única oposición que es capaz de ganarle al gobierno.
El líder priista no honró su palabra, al traicionar los acuerdos de ‘moratoria constitucional’ que él mismo propuso y anunció junto con el PAN y el PRD, a cambio de algún tipo de trato político judicial para frenar la persecución en su contra instrumentada desde el gobierno federal.
Se ha escuchado que la bancada del tricolor no piensa retirar la propuesta, y ya fue programada por Morena para ser dictaminada y votada en comisiones para el próximo 13 de septiembre.
Sin embargo, Moreno la tiene muy complicada, ya que los senadores del PRI en el Senado, encabezados por Miguel Ángel Osorio Chong, advirtieron que votarán en contra de la reforma constitucional presentada por su partido en la Cámara de Diputados.
Lo que son las coincidencias, hoy el PAN tiene en sus manos el desafuero de Alejandro Moreno, veremos que sucede en los próximos días.
Alejandro Moreno saboteo la coalición opositora por instrucciones del Presidente; pero lo que Moreno no ha medido es que al hacerlo perjudica a su partido, ya que esto puede significar la muerte del PRI.