El transporte público en la Ciudad de México comenzó a aplicar un incremento de $1.50 MXN en su tarifa, lo que eleva el costo del pasaje a $9.50 MXN en diversas rutas.
El nuevo monto ya aparece anunciado en los vidrios de las unidades, y los usuarios han expresado su inconformidad ante el alza.
Algunos pasajeros señalaron que este ajuste afecta su economía familiar, especialmente para quienes utilizan el transporte todos los días.
En contraste, los conductores afirmaron que el incremento fue autorizado oficialmente y que resulta necesario ante el aumento en el precio del diésel y otros insumos, pues después de cubrir gastos de operación, sus ganancias diarias apenas superan los 100 pesos.