México se posicionó entre las economías con menor impacto relativo tras la reconfiguración arancelaria implementada por Estados Unidos bajo la administración del presidente Donald Trump, de acuerdo con un análisis de Global Trade Alert. El estudio concluyó que los productos mexicanos conservaron ventajas competitivas gracias a las exenciones previstas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El nuevo esquema, vigente desde el 24 de julio, sustituyó el recargo temporal de 10% aplicado bajo la Sección 122 de la legislación comercial estadounidense por gravámenes específicos de la Sección 301, dirigidos a 60 economías señaladas por presuntas deficiencias en el combate al trabajo forzoso. Aunque el nivel arancelario promedio apenas subió de 11.0 a 11.2%, la medida generó diferencias significativas entre países.
México y Canadá conservaron condiciones favorables, ya que las mercancías que cumplen con las reglas de origen del T-MEC quedaron excluidas de los nuevos gravámenes. Global Trade Alert estimó que 65% de las importaciones estadounidenses procedentes de las economías alcanzadas por la medida quedaron libres de los aranceles adicionales.
En contraste, China y Brasil figuran entre los más afectados. El arancel promedio para productos chinos se elevó a 27.2%, mientras que el de Brasil alcanzó 17.7%, lo que representa un fuerte golpe a sus exportaciones hacia Estados Unidos.
El informe advierte que la ventaja mexicana depende del cumplimiento estricto de las reglas de origen del T-MEC. Los bienes que no califican bajo este régimen podrían enfrentar un tratamiento distinto conforme a la legislación comercial estadounidense.