El aspirante a encabezar la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Gonzalo Guízar Valladares, señaló que en México existe una creciente desconfianza social hacia los mecanismos de rendición de cuentas y fiscalización del gasto público, situación que atribuyó a la percepción de impunidad y a la limitada eficacia de los sistemas de control.
Durante una conferencia, el político veracruzano indicó que la fiscalización no debería limitarse únicamente a detectar irregularidades o verificar si los recursos públicos fueron ejercidos conforme a la ley, sino que también debe evaluar el impacto social que tienen las inversiones y programas gubernamentales.
Como ejemplo, mencionó que en algunos ejercicios fiscales se presentan entre 15 y 20 denuncias penales derivadas de auditorías, lo que, a su consideración, refleja problemas estructurales en el control del gasto público y en la efectividad de los procesos de vigilancia.
Guízar Valladares sostuvo que para mejorar el sistema de fiscalización es necesario reforzar la independencia institucional y el rigor técnico de los órganos encargados de revisar el uso de los recursos, ya que estos pueden verse debilitados por intereses políticos o prácticas de favoritismo dentro de las instituciones.
El aspirante planteó que uno de los principales retos es recuperar la confianza de la ciudadanía en el manejo del dinero público, por lo que propuso orientar los procesos de fiscalización hacia la prevención de irregularidades, aplicar sanciones ejemplares contra actos de corrupción y utilizar herramientas tecnológicas y análisis de datos para fortalecer la supervisión del gasto gubernamental.
Finalmente, afirmó que la fiscalización superior debe consolidarse como un mecanismo institucional que contribuya al bienestar social mediante la eficiencia en el uso de los recursos y la prevención de malas prácticas en la administración pública.