Claudia Bolaños
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) advirtió un incremento en las agresiones contra personas y comunidades defensoras del medio ambiente en México durante 2025, en un contexto que mantiene al país como uno de los más peligrosos para esta labor.
De acuerdo con su más reciente informe, durante ese año se documentaron 135 eventos de agresión y 314 agresiones específicas, lo que representa un aumento respecto a 2024. Además, se registraron 10 asesinatos de personas defensoras ambientales, reflejando la persistencia de la violencia en su contra.
El reporte señala que el Estado continúa siendo el principal agente agresor, con participación en más de la mitad de los eventos documentados, lo que incluye acciones de autoridades de distintos niveles de gobierno.
Entre las formas de violencia más comunes destacan la intimidación, la estigmatización, la criminalización y la difamación, prácticas que buscan frenar o inhibir la defensa del territorio y los recursos naturales.
Los sectores con mayor riesgo fueron el hídrico, la biodiversidad, las vías de comunicación y el energético. En cuanto a los temas de defensa, los casos más frecuentes se relacionaron con la protección del agua, el territorio y el suelo.
Las entidades con más agresiones registradas fueron Ciudad de México, Puebla y Oaxaca, que en conjunto concentraron más de la mitad de los casos. También destacó Jalisco por la gravedad de los hechos, al concentrar varias agresiones letales y desapariciones.
El informe indica que las principales víctimas son integrantes de comunidades y organizaciones de la sociedad civil, quienes representan cerca de tres cuartas partes de los casos documentados. Además, se reportó un aumento significativo en ataques contra organizaciones, lo que evidencia un entorno cada vez más adverso para la defensa de los derechos humanos ambientales.