De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el mes de marzo de este año, alrededor de 176.8 millones de personas se trasladaron por los distintos medios de transporte público en el Estado de México (Edomex) y en la Ciudad de México (CDMX), lo que registró un aumento de 14.1% respecto al mes anterior.
Asimismo, el INEGI reporta que la distancia cubierta por los sistemas de transporte público en la Zona Metropolitana del Valle de México, fue de 27.7 millones de kilómetros, lo que significó un alza de 10.5% más que en febrero de este mismo año.
La movilización en la zona connurbada con el Edomex se incrementa y prácticamente ya no hay las llamadas “horas pico” porque todo el día se ve esta imparable actividad.
No hay que soslayar también que el Estado de México, se encuentra en un período de aterciopelada transición porque el ya próximo 15 de septiembre, la morenista Delfina Gómez, asumirá la gubernatura, mientras que el aún gobernador, Alfredo del Mazo, ya no tiene contemplado resolverle ningún problema a la mandataria estatal entrante, que ya debería de estar tomando cartas en el asunto del paro que para el próximo 7 de agosto, anunciaron transportistas del Edomex, en el que esperan que alrededor del 80% del transporte se una al referido paro, por lo que habrá menos unidades disponibles y por ende, un caos de dimensiones insospechadas.
De llevarse a cabo este paro, se afectaría a millones de usuarios no solo en el Edomex, sino de buena parte de la Ciudad de México, e incluso, llegaría hasta Hidalgo.
De acuerdo con el líder de la Alianza de Autotransportistas Comerciantes y Anexas de México (ACME), Jafet Saiz, en caso de no recibir una respuesta pronta a sus demandas, más de 400 empresas de transporte realizarán una suspensión de actividades en distintos puntos y por lo que puede apreciarse, no habrá prontitud por parte de las autoridades mexiquenses porque la transición es la prioridad entre quien ya le urge irse y, la que ya está desesperada por llegar.
La demanda principal de los transportistas, es exigir que la Fiscalía General de Justicia mexiquense, emprenda acciones para combatir y frenar a los grupos criminales que los extorsionan prácticamente a diario.
Denunciaron que el gasto en colocar cámaras en las camionetas, corrió a cargo del bolsillo de los conductores, pero la Fiscalía del Edomex no ha hecho prácticamente nada ante los asaltos a los usuarios de este tipo de transporte.
Lo más delicado de todo esto, es que los transportistas, anunciaron que crearán un grupo de autodefensas para protegerse ellos mismos, bajo el argumento de que ya están “cansados de abusos”. Esta acción, sería como una especie de “bomba de tiempo” muy peligrosa, que nadie quiere tener.
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