En esos sus arranques de nacionalismo barato y discursos setenteros guevaristas o castristas, claro ahora endosados para ese pueblo bueno y sabio, pero profundamente mediocre e ignorante, que hoy gobierna, la presidenta Sheinbaum tomó nuevamente de manera figurada el lábaro patrio y gritó a los 4 vientos que México no será invadido por Estados Unidos.
Lo anterior, a propósito de la nota prácticamente confirmada después por el Departamento de Estado de Estados Unidos, en el sentido de que el presidente de ese país, Donald Trump, firmó ya una orden que permitirá que el ejército de ese país actúe contra los cárteles de la droga, hoy considerados como lo que siempre han sido y que los gobiernos de esta maravillosa ¿transformación? en México se negaban siquiera a analizar, es decir: grupos terroristas.
De inmediato el nacionalismo barato hizo su aparición, como si no hubiera de por medio al menos tres cosas para los estadounidenses en este tema:
1) Los discursos baratos los tiene sin cuidado, eso funciona para la borregada hoy ampliamente controlada con limosnas presupuestales en forma de pensiones, pero lo que digan o hagan quienes gobiernan en México en el tema del control sobre el crimen organizado es cosa irrelevante, ya tuvieron su oportunidad y no solo la desperdiciaron sino existe la sospecha de que se volvieron cómplices.
2) Cuando escuchan en ese discurso barato que a México se le respeta, que no es colonia de nadie, que son iguales, bla, bla, bla, no les queda más que morirse de la risa. Es la fecha en la que el gobierno estadounidense no explica ni explicará ni mucho menos reconocerá ante la banda de los "diferentes e históricos", el operativo de las fuerzas especiales del ejército de Estados Unidos aquel 25 de julio de 2024 para extraer al, ese sí histórico pero igual para mal, Ismael " Mayo* Zambada, cansados ya de que por casi 6 años el iluminado que gobernaba les viera la cara y ante los evidentes y los desastrosos resultados de su grosera, absurda, estúpida, criminal y cómplice estrategia para "pacificar" al país, que pasará a la posteridad como el mayor baño de sangre en la historia de México en tiempo de paz, vaya que será histórico el iluminado que hoy descansa en Palenque.
De modo que la borregada tomará las banderas mexicanas y gritará con su líder las arengas que está es diga, pero cuando los gringos quieren actuar lo hacen, y si no que le pregunten al "quinto mes".
3) Por lo tanto, esa baratija discursiva le sirve a quien debe servirle para consolidarse ante los suyos, y ante quienes reparte dádivas, sobre todo ahora que de acercan las celebraciones patrias; sin embargo, para efectos prácticos eso de la invasión armada y bla, bla, bla ya pasó de moda hace mucho tiempo, hoy existen otros métodos para actuar en contra de ese flagelo que tanto han defendido sospechosamente, quizás en Palacio Nacional deberían saber que existe algo que se llama tecnología.
¿Qué viene?, por supuesto que nadie lo sabe, pero lo que es seguro es que no viene una invasión del ejército estadounidense bajo ninguna circunstancia, no veremos a la armada de ese país entrar por nuestra frontera norte, ni a la aviación estadounidense violentar nuestro espacio aéreo.
Es probable que lo que veamos sean operaciones quirúrgicas de las cuáles ni idea tendrán nuestras autoridades, hasta que hayan pasado, otra vez hay que recordar aquél 25 de julio de 2024 para saber de lo que son capaces.
No sabemos el futuro, pero ojalá de esto salga algo bueno para México, y no habría nada más bueno que librarse de ese flagelo terrorista que hoy vive, llamado Cárteles del narcotráfico, que extrañamente son defendidos a capa y espada y contra el mundo entero desde donde se supone que deberían ser combatidos.
Son defendidos como una madre defiende a un hijo, ¿por qué un amor filial de esa magnitud?