La visión de la oposición y los medios adyacentes, sobre la manera de remunerar el conocimiento la experiencia y la efectividad se hizo presente de manera evidente cuando quienes cuestionaban severamente que la gobernadora ganara 84,750. Ingeniera química con diplomados y postgrados.
Esa misma fauna opositora aprueba y paga a un imberbe manejador de bots 175,577.50 al mes durante un año para inflar su aprobación de manera artificial; es decir, gana más del doble que la gobernadora y todos callan, aunque sea un exceso que debe penalizarse.
La misoginia imperante y el odio hacia la transformación se expresa de esa manera.
Tanto el salario de la gobernadora como el del chamaco fraudulento que afirmaba no tener ni relación ni financiamiento con ningún partido político, provienen del erario, es decir, es dinero producto del trabajo de los mexicanos.
El primero es parte de la cuenta corriente del estado de Veracruz y el segundo, forma parte de las prerrogativas que entrega el INE a los partidos políticos.
La gobernadora ha reducido, en menos de un año de gobierno, la mitad de la deuda institucional, es decir, con organismos del gobierno: el SAT, al 100 por ciento, y el ISSSTE, al 50 por ciento, se trata de 50 mil millones de pesos. Mientras al joven que la oposición y los medios, quieren convertir en héroe solo engañó al PAN, porque a pesar de la proliferación de la mentira que representan los bots, ese partido sigue en picada.
La oposición y sus vocingleros no premian la calidad sino la posición política, de ahí que los medios estén saturados de comentócratas sin credibilidad que nada aportan al debate del país, y la oposición simplemente cede sus espacios a los medios ante el agotamiento de sus fuerzas políticas, porque carece no sólo de prestigio sino de argumentos en los que la gente pueda creer.
Los medios en Veracruz están más solos que nunca, sin apoyo popular ni subsidio del gobierno. Luego de una intensa guerra sucia, para la que sirvieron de voceros, sólo pueden refugiarse en la diatriba y la denostación hacia el gobierno estatal, principalmente contra la gobernadora, dando rienda suelta a su patológica misoginia, que es una enfermedad que también alcanza la Presidenta.
Que la derecha no reclame los niveles de feminicidio, la misoginia es el primer síntoma de la acción contra las mujeres.
Tampoco la oposición puede criticar los asesinatos cuando desde las tribunas legislativas su discurso es de odio, la palabra antecede a la acción en la historiad el mundo
Nada puede reclamar la oposición si se le descubrió organizando un golpe de Estado, desde luego seguirá gritando hasta que la extinción de sus colores termine imponga el eterno silencio conservador y tenga el sonido del tiempo como tumba.