El Congreso de la Ciudad de México aprobó en comisiones una iniciativa propuesta por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, que reforma la Ley de Cultura Cívica con el objetivo de sancionar con mayor firmeza a los llamados “franeleros” o “viene-viene”. La propuesta será votada próximamente en el pleno durante el periodo extraordinario legislativo de agosto.
La iniciativa plantea la creación del artículo 28 Bis, que tipifica como infracciones graves acciones como apartar espacios de estacionamiento en la vía pública con objetos, bloquear su uso, exigir pagos por vigilar, estacionar, cuidar, lavar o asear automóviles, así como cualquier forma de apropiación indebida del espacio público con fines personales. Estas conductas serán castigadas con arresto de 24 a 36 horas, sin derecho a conmutación por trabajo comunitario ni multa.
El presidente de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia del Congreso local, Alberto Martínez Urincho, integrante del grupo parlamentario de Morena, explicó que la reforma busca recuperar el derecho ciudadano al uso libre del espacio público, garantizar la seguridad vial y frenar prácticas que generan extorsión, inseguridad y desorden urbano.
El dictamen fue aprobado por mayoría, con el respaldo de Morena y el PAN —este último con reservas—, mientras que PRI y Movimiento Ciudadano se abstuvieron. Algunas voces de la oposición advirtieron que la redacción del nuevo artículo podría prestarse a interpretaciones ambiguas o usarse para sancionar protestas legítimas.
La reforma también responde a quejas ciudadanas constantes sobre el cobro ilegal por estacionarse en zonas públicas, el aumento de amenazas a conductores y daños a vehículos cuando no se paga por el "servicio", así como a la ocupación permanente de banquetas y calles por parte de particulares.