facebook comscore
Crímenes y familia

Crímenes y familia

Columnas martes 17 de noviembre de 2020 - 00:40

Diego A. Guerrero García.

La violencia dentro del contexto familiar representa un fenómeno que no sólo no responde a límites geográficos, económicos y sociales, sino que se ampara en el quehacer cotidiano, la cultura, y la falta de acceso a la justicia. Lo anterior, lo vemos reflejado en la más reciente obra del director Sebastián Schindel, quien con la película “Crímenes de familia”, busca una fuerte crítica social a través de la reflexión de distintos tópicos muy actuales; la violencia intrafamiliar, la violencia por razones de género, la corrupción judicial, la guardia y custodia de los menores, entre muchos otros que, a través de una narrativa de profunda tensión, se desarrollan dos supuestos crímenes y sus consecuencias en los tribunales, en la familia y en la parentela.

A través de su desarrollo, vemos las diversas manifestaciones de la violencia familiar, como actos de dominio, de control y de agresión física, emocional, psicológica, económica y/o patrimonial, que ponen en evidencia el desarrollo de un fenómeno que se fecunda en el seno familiar y que se ha expandido hacia otras personas que tienen actividades dentro del mismo, como son las trabajadoras del hogar, quienes desempeñan un papel importante, y quienes en ocasiones son discriminadas y violentadas a través de abusos e insultos por parte de sus patrones e incluso, de nuestra sociedad, sin reconocer no sólo sus derechos humanos, sino su valioso trabajo que permite que quienes les emplean continúen su crecimiento personal y profesional al dedicar el tiempo a otras actividades.

En esta historia de contrastes, podemos ver el contacto de dos mundos de profundas asimetrías. Por un lado, vemos a Alicia, una mujer con una vida privilegiada quien no dudará en llegar a las últimas consecuencias utilizando todos sus recursos económicos -llegando a realizar actos de corrupción- con el objeto de defender y creer en la palabra de su hijo; y por el otro, Gladys, una mujer que desde pequeña fue víctima de abusos, de explotación y abandono, quien en respuesta a una situación de violencia que vive, decide tomar una decisión que la lleva a estar frente a un tribunal, desconociendo sus derechos y sin contar con los medios necesarios que le permitan garantizar un debido proceso.

La película es reflejo de las grandes desigualdades que existen en el acceso a la justicia y que lamentablemente, son muestra de la realidad que hoy vivimos.

Les invito a conocer más de este tema en “Cultura al Derecho” a través del Canal 22, este miércoles 18 de noviembre, a las 17h, episodio en el que nos acompañará la Dra. Carina Gómez Fröde.


Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.
/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Tiraditos Columnas
2020-12-03 - 01:36
El desafío: creer Columnas
2020-12-03 - 01:35
Se trata de dinero Columnas
2020-12-03 - 01:30
Derechos digitales y elecciones Columnas
2020-12-03 - 01:15
FIL, festival orgullo de México Columnas
2020-12-03 - 01:13
Día mundial de la lucha contra el Sida Columnas
2020-12-03 - 01:13
+ -