La maldita realidad siempre se impone, el IMSS de Dinamarca, ese que nos dejaron como legado el sexenio pasado según gritaron desaforados en su momento, y que además nos acaban de recordar hace unos días en otro de sus videos lleno de mentiras desde su madriguera vigilada por un regimiento del ejército mexicano, como nunca antes sucedió con expresidente alguno, está en crisis una vez más.
El "mejor sistema de salud del mundo" hace agua, salpica ineficiencia, corrupción y podredumbre por todos lados, ni siquiera vale la pena imaginarse qué sucedería si tuviéramos uno de los peores sistemas de salud del mundo si este es "el mejor".
Cierto que no es su primera crisis, ni será la última, el IMSS está podrido desde hace muchos pero muchos años, ha sido saqueado una y otra vez, sus ineficiencias son múltiples, y las ineptitudes de quienes lo han administrado se cuentan por miles.
No hablo por hablar, conocí muy bien de manera indirecta al IMSS desde muy dentro; mi madre, en paz descanse, trabajó en dicha institución, de viva voz recuerdo sus crónicas y su indignación al ver tanta y tanta miseria, corrupción y porquería en el IMSS de antes, mucha de la que seguramente sobrevive hasta estos días.
Ella trabajó en el hoy Centro Médico Nacional Siglo 21, y vivió ese terrible sismo de 1985, pero para ella lo más doloroso no fue solo la muerte de muchos de sus compañeros ni lo que siguió, sino ver cómo mientras los cadáveres de quienes perdieron la vida eran apilados en la vil calle, otros, muchos de ellos funcionarios, se dedicaron ese mismo día y en esas cruentas horas a saquear, a llevarse lo que había, al fin que todo se iba a reportar como "pérdida".
Desde su dolor ella y varios más fueron testigos de cómo gran parte de lo que sacaron en esa duras horas de muerte y dolor, fueron a parar a las casas de los funcionarios de la institución, una vil rapiña impune.
También me contaba cómo las ineptitudes e ineficiencias impedían e impedirían así pasarán años y años un servicio de.calidad, porque la corrupción era imposible de desterrar.
Hoy el IMSS no es mejor que hace casi 30 años cuando falleció mi mamá, la maldita leucemia se la llevó en tan solo 3 meses, pero entre lo mucho que recuerdo fue su lucha por hacer del IMSS un lugar mejor de trabajo para el bien de la gente, no robarse nada, tratar de dar el mejor servicio posible, aunque como ella dijera: lo que hacían ella y algunos más era como una gota en el desierto.
En este 2026, cuando México vive una "histórica" ¿transformación?, el IMSS vive una crisis más, como hace 30 años no hay medicinas suficientes, no hay servicio de calidad, no hay las consultas ni las operaciones necesarias, más un largo etcétera.
Hoy que vivimos una era "histórica", según nos dicen los "diferentes", el IMSS sigue siendo el mismo de hace muchas décadas, y todo indica que así seguirá. Pobre México, nunca va a poder superar lo que bastaría para ser un mejor país: la mentira, la corrupción y la miseria de su clase política, esa clase que hoy es de cuarta, como siempre lo ha sido.