Desde que estalló la pandemia hace casi dos años los mercados financieros han experimentado altas y bajas como si se tratara de una montaña rusa y los mercados de criptomonedas no han sido la excepción. En ese contexto, el Bitcoin siempre se lleve toda la atención por tratarse de un criptoactivo de suma valía: sigue siendo ampliamente popular entre las personas, con una capitalización de mercado de alrededor de 60%.
Sin embargo, no hay que perder de vista a las altcoins, cuya popularidad sigue creciendo y resultan tentadoras para algunos inversionistas. Estas criptomonedas alternativas son, en esencia, cualquiera que no sea Bitcoin. En realidad, hay miles, unas más populares que otras. Sin embargo, hay cuatro proyectos a los que se les deben prestar atención. Me refiero a Solana, Polkadot, Pancekeswap (CAKE) y Cosmos (ATOM).
Los valores de las altcoins están determinados principalmente por el proyecto, la plataforma o la blockchain a las que están ligadas. Esto se debe a que les dan validez y utilidad a casos del mundo real. Si bien en septiembre del año pasado JP Morgan pronosticó que el aumento de las altcoins parecía insostenible, ya que “está impulsado en gran medida por expectativas poco realistas sobre los tokens”, para el cierre de 2021 las monedas alternativas se recuperaban tal y como lo evidenciaban gráficos publicados en el portal Coindesk.
La historia de Cosmos comenzó el 26 de junio de 2016, cuando su creador Jae Kwon estableció el whitepaper de un proyecto llamado Gnuclear, cuyo propósito era establecer un sistema interoperable para blockchain completamente descentralizado, reseña el portal Be2Me Axademy.
La idea inicial fue evolucionando poco a poco con la ayuda de la comunidad, hasta que el 5 de agosto de 2016 se renombró el proyecto a Cosmos. A partir de ese momento, Kwon comenzó a buscar mecanismos que sirvieran para financiar su idea. Y el 1 de enero de 2017 comenzó a ejecutar una venta privada de tokens para encontrar financiamiento. En total, se vendieron 12 millones de tokens a un precio de 0,025 dólares por ATOM, para un total de 300.000 dólares recaudados.
Transcurrido el tiempo este proyecto ha crecido y ha tenido un comienzo alcista en 2022 gracias a su enfoque de facilitar el desarrollo de una economía descentralizada interconectada.
Polkadot, por su parte, es un desarrollo de código abierto que nació de la mano de Gavin Wood, uno de los programadores iniciales de Ethereum. No obstante, el 11 de enero de 2016 decidió apartarse para llevar adelante su propio proyecto. Tenía en mente desarrollar una idea que corrigiera los problemas que tenía Ethereum, que es la escalabilidad y la capacidad de interactuar con otras blockchains.
Además, tiene su propio token. Se trata de DOT, el cual cuenta con varias características entre las que destaca que los usuarios con estos tokens tienen derecho de gobernanza sobre la plataforma. Actualmente, se encuentra en el puesto 10 del Top Ten mundial, con una capitalización de mercado de 25.105.387.907 dólares.
Solana es una blockchain descentralizada de código abierto creada para que desarrolladores e instituciones de todo el mundo construyan aplicaciones descentralizadas. Si bien la idea y el trabajo inicial en el proyecto comenzaron en 2017, esta fue lanzada oficialmente en marzo de 2020 por la Fundación Solana con sede en Ginebra, Suiza, señala CoinMarketCap.
Anatoly Yakovenko, cuya carrera comenzó en Qualcomm y luego ingresó como ingeniero de software en Dropbox, es la persona más importante detrás de Solana, que ha crecido hasta convertirse en la quinta mayor criptomoneda, con una capitalización de mercado de 47.000 millones de dólares.
De hecho, Solana está tomando una tajada de la cuota de mercado de Ethereum debido a sus bajas tarifas, facilidad de uso y escalabilidad, mientras que Ethereum puede quedar relegado a "casos de uso de transacciones de alto valor e identidad, almacenamiento y cadena de suministro", escribió el estratega de activos digitales de Bank of America, Alkesh Shah.
La cuarta es PancakeSwap, una plataforma descentralizada que permite realizar el intercambio de tokens dentro de la Binance Smart Chain. Esta exchange tiene su propio token denominado CAKE, el cual fue lanzado en septiembre de 2020. Hasta hace poco esta la criptomoneda no tenía un suministro máximo, es decir, que es una moneda deflacionaria: los tokens se queman diariamente para poder reducir notablemente el suministro y que trate de generar la menor cantidad de pérdidas posibles.
Así que estos son los cuatro proyectos en el mundo de las altcoins a los que se les debe prestar atención…