Cuatro embarcaciones de Petróleos de Venezuela (PDVSA) retornaron a puertos venezolanos después de zarpar en modo oculto, una práctica utilizada para evadir sistemas de rastreo internacional. El hecho ha despertado cuestionamientos sobre las operaciones de la estatal petrolera y la transparencia en el manejo de sus exportaciones.
De acuerdo con reportes marítimos, los buques apagaron sus transpondedores durante parte del trayecto, lo que impidió conocer su ubicación exacta. Esta estrategia suele emplearse para evitar sanciones o restricciones comerciales, aunque también genera sospechas sobre el destino final de la carga.
Las embarcaciones, que transportaban crudo y derivados, fueron detectadas nuevamente al aproximarse a costas venezolanas. Autoridades portuarias confirmaron su ingreso y señalaron que se trató de un retorno inesperado, ya que inicialmente se esperaba que continuaran hacia destinos internacionales.
PDVSA enfrenta dificultades para mantener sus niveles de producción y exportación debido a sanciones impuestas por Estados Unidos y otros países. Analistas advierten que estas maniobras podrían afectar la credibilidad de la empresa y complicar aún más sus relaciones comerciales.
La estatal petrolera no ha emitido un comunicado oficial sobre las razones del regreso de los buques ni sobre el apagado de sus sistemas de rastreo. Sin embargo, especialistas en transporte marítimo señalan que este tipo de acciones incrementan el riesgo de sanciones adicionales y ponen en entredicho la seguridad de las operaciones.