Alrededor del 30 por ciento de los incendios forestales son provocados por quemas agropecuarias no controladas, situación que, además de poner en riesgo la vida de nuestros productores, también daña los ecosistemas y degrada los suelos, lo que contribuye a una mayor erosión y, por tanto, menor rendimiento de los cultivos.
Las quemas también generan gases que contribuyen a la contaminación de la atmósfera y al calentamiento global, lo que se traduce en un círculo negativo.
Y en este mes de marzo, con el inicio de la temporada de calor, aumentan los riesgos de incendios, aunado a los efectos del cambio climático que generan alteraciones en los patrones de temperatura en el mundo, con ciclos más secos y cálidos.
En este contexto, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural tiene desde 2021 una interesante campaña que busca concientizar a los agricultores del país sobre los riesgos que propician estas quemas y los invita a reducir esta práctica en sus parcelas.
Se trata de #MiParcelaNoSeQuema, que en coordinación con organismos públicos y privados, realizó el año pasado 30 talleres sobre la normatividad asociada al uso de fuego en terrenos agropecuarios.
También los especialistas de esta campaña dieron a conocer alternativas al uso del fuego en las parcelas, los beneficios de la incorporación de rastrojo al suelo como cobertura y cómo manejar de manera sostenible insectos, hongos y bacterias benéficas, para controlar especies dañinas a los cultivos.
Y una buena noticia es que este año, la campaña de Agricultura se ampliará a 28 entidades del país, siete más respecto a la cobertura que se dio en 2022, con notables beneficios.
Y es que, en 2021 el 40 por ciento de los incendios forestales registrados en el país fueron ocasionados por quemas agropecuarias, porcentaje que bajó a 26.3 por ciento el año pasado, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
• Chapingo otra vez en el “ojo del huracán”
El año pasado, una asamblea universitaria destituyó y, a su vez, nombró a un rector interino de la Universidad Autónoma Chapingo, el cual debía terminar su gestión en abril próximo, dar estabilidad a la institución y llamar a un proceso electoral para elegir al próximo rector, pero no fue así.
Los avances no se concretaron y hoy en día surgen escándalos y señalamientos contra varios que ocuparon el interinato.
Se trata de una situación en la que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, como cabeza de sector, debe propiciar las condiciones necesarias para retomar el rumbo y fortalecer a esta gran institución, pilar de la enseñanza y la investigación agropecuaria del país, en beneficio de sus alumnos, del sector agroalimentario y del país.
Y la Función Pública sobre el enriquecimiento de los grupos políticos; será importante además conocer quiénes son estos grupos que están detrás, sus cabezas y trayectoria.
Daremos puntual seguimiento
LUIS P. CUANALO
• Especialistas del sector agropecuario
• Presidente del Colegio de Ingenieros Agroindustriales de México, A.C