El viernes pasado al comparecer en la Corte de Chicago vimos y conocimos a un Ovidio Guzmán diferente, disminuido, de voz temblorosa, temeroso y empático con la autoridad judicial estadounidense, atrás quedó el líder bravucón, el hombre siempre protegido.
El Ratón, como también es conocido, sé presentó en una corte de Chicago para responder por su actividad delictiva.
La jueza Sharon Coleman, ante la que compareció Ovidio, escucho como el menor de los hijos del Chapo se declaró culpable de 4 cargos relacionados al narcotráfico y asociación delictuosa, por los que inicialmente puede obtener una pena de cadena perpetua.
La declaración del Chapito se produjo en un momento en que el Cártel de Sinaloa está disminuido por el prolongado enfrentamiento que ha tenido con otro cartel rival, la presión del gobierno mexicano y el reforzamiento de las acciones en contra del trafico de drogas tanto en México como en los Estados Unidos.
Ovidio llegó al Tribunal Federal de Distrito de Chicago, bajo un fuerte dispositivo de seguridad, vestido con un overol naranja y se le escuchó una voz que reflejaba inseguridad y temo, reconoció haber participado en operaciones diversas del narcotráfico, además de diversas empresas criminal, que por cierto aún están, se supo, en funcionamiento.
También admitió el Ratón haber participado en tres asesinatos en México y Estados Unidos.
El Chapito llegó ante la jueza en su calidad de testigo colaborador, como parte de un acuerdo con el gobierno, donde accedió a cooperar con los fiscales federales en busca de una disminución de su condena, aunque se desconoce que tipo de detalles ofrecerá, su alcance y detalle.
La jueza Coleman no fijó una fecha para la sentencia de Guzmán López, pero trascendió que será en seis meses. Aunque técnicamente algunos de los cargos de los que se declaró culpable conllevan cadena perpetua, su abogado, Jeffrey Lichtman, dijo que era poco probable que recibiera este castigo.
Los cargos que Guzmán López provienen de dos acusaciones distintas, una en Chicago y otra en Nueva York. Otro de los chapitos, Joaquín, también está detenido en Chicago y actualmente se encuentra intentando negociar su propia declaración de culpabilidad.
Se estima que la sentencia para los 4 cargos admitido por Ovidio podría disminuir sí la información que proporcione es de utilidad para el gobierno estadounidense en su lucha contra la producción, el tráfico y la distribución de diversas drogas.
El Fiscal General de los Estados Unidos ha expresado que Ovidio puede ser una pieza muy importante en la lucha contra el narco, pero mucho dependerá de que tanto este dispuesto a colaborar.
Bien vale mencionar que a pesar de que Chapo (papá) y 2 de sus 4 hijos están detenidos el Cartel de Sinaloa sigue en operación disminuido, pero en operación.
@ncar7