Claudia Bolaños
La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que el uso de
lenguaje basado en estereotipos y prejuicios en los actos de autoridad afecta el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia; por lo que toda la labor y las actuaciones de las y los juzgadores que intervienen en casos de
violencia de género, debe ser libre de cualquier discurso u acción que revictimice.
La Sala determinó además que cuando su empleo impide el desarrollo de investigaciones apropiadas, les niega su derecho de
acceso a la justicia.
Así, por ejemplo, cuando se califica un delito como "pasional", se parte de un estereotipo que intenta romantizar y justificar la respuesta violenta que tienen los agresores contra las mujeres e intenta desviar las demás líneas de investigación que podrían llevar a la verdad de lo acontecido.
Estas sentencias destacan la importancia de eliminar los estereotipos y prejuicios en la investigación de casos de violencia contra mujeres, para garantizar una atención objetiva y efectiva.
La persistencia de estas actitudes
perpetúa la discriminación y obstaculiza el acceso a la justicia para las víctimas.
En varias sentencias internacionales contra México, se ha censurado el uso de frases estereotipadas y prejuicios personales por parte de las autoridades en casos de tortura sexual contra mujeres.
Estas actitudes comprometen la objetividad de los funcionarios encargados de investigar las denuncias, lo que influye en su capacidad para determinar si se produjo o no un acto de violencia. Como resultado, se vulnera el
derecho de las mujeres a vivir libres de violencia.