En el Panteón de Dolores, en Parral, Chihuahua, los nietos y bisnietos del general Francisco Villa, acompañados por 35 jinetes del agrupamiento de caballería de la Quinta Zona Militar, realizaron una cabalgata y una guardia de honor en honor al Centauro del Norte.
Según los descendientes, los restos de Villa permanecen enterrados en el Panteón de Dolores, a pesar de que en 1926 su tumba fue profanada y su cabeza robada. Aunque en 1976 el cuerpo decapitado fue trasladado al Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, la familia asegura que los restos originales siguen en Parral, ya que fueron cambiados de tumba en secreto en 1923.
Durante el homenaje, Samuel Villa Márquez, nieto de Pancho Villa, explicó que Austreberta Rentería, una de las esposas del general, previó el riesgo de profanación y robo, por lo que trasladó los restos a una nueva tumba dentro del mismo panteón, donde estaban enterrados familiares de los Rentería.
Los descendientes y los guardias rurales realizaron la guardia de honor y colocaron una ofrenda floral en la entrada del panteón. Luego, partieron en una cabalgata hacia la glorieta de Villa, donde también depositaron flores y los militares tocaron el silencio en señal de luto. Posteriormente, el contingente recorrió las calles del centro histórico de Parral y llegó a la plaza Pabellón Revolucionario, donde guardaron un minuto de silencio.
Este homenaje, que contó con la colaboración de la Quinta Zona Militar, reunió a los descendientes de diferentes matrimonios de Villa, quienes destacaron la contribución de su familia a la historia de Parral.
El ayuntamiento de Parral informó que se ha designado al arquitecto Benjamín Ordóñez para el diseño de un monumento en el Panteón de Dolores, como parte del rescate y restauración de la tumba de Villa, en conmemoración del centenario de su fallecimiento. Para llevar a cabo la restauración, se obtuvo el permiso de Francisco Villa Betancourt, nieto del caudillo revolucionario, y del Instituto Nacional de Antropología e Historia, debido al valor histórico del Panteón de Dolores de Parral.
“Este año hemos tenido contactos con los descendientes. Villa tenía bastante familia, varias esposas e hijos, pero ahora, gracias a uno de los descendientes más directos, el nieto de la señora Austreberta Rentería, recibimos la autorización. La tumba estaba aislada y abandonada. Ahora buscamos hacerla más digna y darle realce”, explicó Ivonne Barriga, representante del ayuntamiento.
Foto tomada de redes sociales