Las mentiras de Donald Trump sobre Irán lo están acabando y sus últimos 2 años como presidente nada bueno le ofrecerán y esto no son sólo deseos sino una realidad sustentada en la baja aprobación a menos de 2 meses de las elecciones.
Las encuestas ofrecen datos irrefutables y cada día son menos quienes aprueban su mandato.
Los estadounidenses están insatisfechos con la guerra contra Irán que el presidente desató hace seis meses, así como descontentos con el manejo por parte de la Casa Blanca del conflicto al que la mayoría del país se opone, según encuestas.
Desde el inicio del conflicto, varios sondeos públicos indicaban que la población en general no respaldaba la decisión de Trump de bombardear Irán, acción que ha llevado al cierre del estrecho de Ormuz y el resultante impacto en precios de la gasolina y de otros productos.
Los precios altos tanto en alimentos y energéticos ya le pasaron factura.
La aprobación promedio sobre el manejo del conflicto en Medio Oriente se encuentra entre un 25 y 35 por ciento dependiendo de si se sondeó a adultos o solamente a votantes.
Por ejemplo, Fox News publicó en julio que un 34 por ciento de la ciudadanía lo respaldan y un abrumador 66 por ciento lo desaprueba, tan sólo un por ciento se mostraron indecisos. Esos porcentajes son casi los mismos que los de otro sondeo de CNBC que arrojó un 35 de respaldo y 63 por ciento de desaprobación entre votantes.
Y como reza el refrán, siempre pueden las cosas estar peor, el respaldo más bajo a las acciones de Trump entre los ciudadanos se registró en una encuesta de Reuters de este mes que mostró un 29 por ciento de apoyo al presidente en cuanto a su manejo de Irán contra un 64 de desaprobación.
Existe otro paquete de encuestas de empresas, no con tanto prestigio, que lo ubican todavía más abajo, llega incluso hasta un 24 por ciento. Lo cierto es que la desaprobación en referencia a la guerra ha sido alta desde el inicio, los números más recientes indican que esa impopularidad ha seguido aumentando.
El descenso fue notorio desde las encuestas entre febrero y marzo por NBC News, que mostraban que solamente un 41 por ciento lo respaldaba a pocos días de que hubiera comenzado frente a un 54 por ciento estaba en contra.
El gran problema para el presidente, además de su marcada desaprobación a su trabajo, es encontrar la ruta que le permita concluir decorosamente un conflicto que pensó podría ganar.
Noviembre está a la vuelta de las urnas y ahí seguramente los números serán aún peores, por más que diga que van ganando este conflicto armado.
@ncar7