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Columnas
En pleno proceso de transición, el gobernador electo de Chiapas, Eduardo Ramírez, anunció otra parte sustancial del gabinete legal de lo que será su próxima administración. El armado, desde luego, tiene un matiz importante y de mucha relevancia, pues cada uno de ellos, en concreto, cuenta con un reconocimiento amplio en las tareas o rol que jugarán en los próximos meses. De hecho, ha quedado claro que la educación, a estas alturas de la fase de planeación y organización, es uno de los puntos medulares de la nueva ERA que comenzará en diciembre. Lo más relevante de ello es que, para el caso, se está preparando de la mejor manera posible, sobre todo en instantes decisivos en que la toma de decisiones se vuelve determinante, tal y como nos muestra las posiciones de primer nivel que fueron delegadas.
Hemos observado, ya lo dijimos, que la educación será uno de los principales motores del proceso de transformación en Chiapas. La planeación, de hecho, solo confirma el inmejorable panorama, especialmente por los mecanismos innovadores que se pondrán en marcha. El propio Eduardo Ramírez, en conjunto con el futuro Secretario de Educación, Roger Mandujano, han dicho que movilizarán recursos importantes para atender las causas prioritarias. Una de ellas, evidentemente, la conectividad y los instrumentos de entrada a internet. Siendo un recurso indispensable, hay condiciones para responder a la demanda que aqueja. Hablamos, desde luego, de las tecnologías y el acceso al universo digital.
Y no solamente se incorporarán mecanismos tecnológicos para fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje, sino se generará una estrategia para extender la cobertura de alfabetización por medio de un modelo de estructuración que, en países como Cuba, ha tenido resultados favorables. Hace unos días, justamente en esta fase de planeación, el propio Eduardo Ramírez, en conjunto con Roger Mandujano, futuro titular de la Secretaría de Educación Estatal, se alimentaron de muchas experiencias para asumir el compromiso que ha dado el pueblo chiapaneco a través del mandato popular. Eso, además de plantearse terminar con el rezago, busca alfabetizar a una cantidad muy importante de sectores sociales, básicamente aquellos que, por las condiciones de vulnerabilidad, tienen dificultades al acceso de la educación.
Con la designación de Roger Mandujano, el gobernador electo, evidentemente, se declara listo y preparado para enfrentar este enorme desafío que se avecina. El próximo titular de la SEE, por ejemplo, es hombre de todas las confianzas de Eduardo Ramírez. Aunque, más allá de eso, tiene la capacidad y las credenciales para asumir una posición de esa naturaleza. Es, además de un académico, un perfil muy completo que, en definitiva, propondrá un modelo curricular y un desarrollo acorde a las necesidades. Lo vemos, de hecho, planeando y visualizando los desafíos que abrazará para darle continuidad al ciclo escolar que, hace unos meses, comenzó a lo largo y ancho del país. Lo más relevante de ello es que Chiapas, a la brevedad posible, pondrá en marcha la edificación de la primera Universidad Rosario Castellanos. Eso, sabemos, lo hizo plausible el mismo Eduardo Ramírez con la gestión e interlocución eficiente que existe con la presidenta constitucional de México, Claudia Sheinbaum.
Poco a poco la entidad de Chiapas va tomando nitidez y certidumbre en uno de los temas más medulares del desarrollo. La educación será, como dijo Ramírez, punta de lanza y ejemplo de otras entidades. Desde ese punto de vista, hemos dicho que el sur del país, en manos de un fenómeno social como el gobernador electo, tiene las condiciones para llegar a otras latitudes de transformación. Él, después de ganar las elecciones del pasado dos de junio, apretó el acelerador para tener reuniones al más alto nivel político. Además de ello, está claro, hay un andamiaje de proyectos que se van a edificar bajo la coordinación del estado y la federación. Serán obras que, desde luego, impactarán positivamente y, de paso, será la puerta de acceso para mejorar la calidad de vida. Y como estamos a semanas de presenciar el inicio de una nueva ERA, la efervescencia ha comenzado a generar un clima propicio que pinta para ser, ni más ni menos, una de las administraciones más eficientes y propositivas en sus políticas públicas.
Por eso y por muchas razones, Eduardo Ramírez, futuro gobernador constitucional, ha puesto atención especial y ha fijado la mirada en la educación, como el principal vehículo para acceder al mundo de las oportunidades. Además de encaminar el proceso de enseñanza y aprendizaje, será una palanca para la reconstrucción del tejido social y, por ende, para la anhelada pacificación que ha planteado el Jaguar Negro.