Dicen los que saben que ante la preocupación legítima del Instituto Nacional Electoral (INE) por no ser capaz de poner orden oportunamente a los procesos internos de los partidos políticos que de manera eufemística elegirán a quien los abanderará en la elección presidencial de 2023 - 2024, el miércoles pasado el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) les tiró línea.
Para tal efecto, el órgano jurisdiccional aprovechó que en el juicio SUP-JDC-255/2023 y acumulado se había impugnado por parte del PT la Convocatoria para la selección de la persona responsable de la construcción del Frente Amplio por México (FAM), conformado por PAN, PRI y PRD, para dictar sentencia determinado su validez y, por ende, la continuación del proceso de selección.
El proyecto de resolución proyectado por la magistrada Janine Otálora Malassis, originalmente venía proponiendo invalidar la Convocatoria al considerarla un fraude a la Ley, pues en su concepto, su implementación implica actos anticipados de precampaña y campaña, lo cual vulnera los principios de legalidad y equidad y, por lo tanto, su intención era detener de inmediato todas las acciones relacionadas con esta.
Sin embargo, se lo votaron en contra con el argumento que, invalidar la Convocatoria y suspender en su totalidad todas sus consecuencias, es una medida excesiva, pues es posible salvaguardar la contienda, sin inhibir la participación política de la ciudadanía en los distintos procesos partidistas en curso, incluido el de Morena, PT y PVEM.
La mayoría fue muy enfática en afirmar que este tipo de elecciones partidistas pueden vulnerar los principios democráticos de los comicios si se permite su desarrollo sin regulación alguna, pues son mecanismos inéditos que los partidos están utilizando para definir, en colaboración con la ciudadanía, su participación en el próximo proceso electoral de la Presidencia de la República; en ese sentido, validaron la Convocatoria del FAM, pero además, en una interesante jugada, ordenó al INE emitir, en cinco días, los Lineamientos generales para regular y fiscalizar el proceso impugnado, y cualquier otro de características similares, entiéndase el de la 4T.
Si bien la sentencia tiene un fin noble que es intentar mediar entre las posturas radicales que buscan poner fin a los procesos anticipados de todos los partidos, que dicho sea de paso, unos y otros se acusan de las mismas conductas, el máximo tribunal electoral del país incurrió en ciertas imprecisiones al dictar su fallo, pues invadió las atribuciones del Congreso de la Unión al vincular y ordenar al INE que materialmente legisle y emita la referida normatividad, aunado a que también vulneró el principio de relatividad de las sentencias al vincular a otros sujetos ajenos a la litis, pues la normativa que ordena será aplicable para todos los partidos, incluidos Morena, PT y PVEM quienes elegirán a la persona responsable de encabezar los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, sin formar parte de la litis en dicho juicio.
Sin duda, este tipo de sentencias evidencia que a las autoridades electorales “se les hizo bolas el engrudo” y no se atrevieron o no pudieron poner orden desde el principio conforme a la Constitución y leyes vigentes, y ahora no les queda más remedio que permitir que los tiempos se adelanten para todos, ya que están reconociendo que estamos ante evidentes elecciones internas para seleccionar candidaturas; pero también deja un mal sabor de boca, porque aun cuando el TEPJF tuvo la oportunidad de dictar en plenitud de jurisdicción los Lineamientos que refiere en su sentencia (de manera definitiva e inatacable), no quiso asumir los costos políticos y le regresó la papa caliente al INE, donde es previsible que una vez aprobados sean combatidos y, de nueva cuenta, inicie otra cadena impugnativa que pudo haberse evitado.
La moraleja de todo esto, es que a futuro deberá hacerse una reforma electoral que flexibilice los métodos de selección de los partidos políticos y los procesos electorales en general, para evitar la simulación, y todo sea ordenado y transparente; pero mientras tanto, hagamos como que la Virgen nos habla y votemos por nuestra corcholata y taparroscas favorita.
Plancha de quite: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, realizar un diagnóstico falso y aplicar después remedios equivocados”. Groucho Marx.