facebook comscore
El arte como herramienta, no como arma en la lucha feminista

El arte como herramienta, no como arma en la lucha feminista

Columnas viernes 13 de marzo de 2020 - 03:09

“Señora que pinta” es una expresión muy común en el mundo del arte para referirse a un sin número de mujeres creativas que se expresan a través de la pintura. Al menos yo, no conozco una expresión similar para referirse a los hombres.

En el arte las mujeres han sido musas y no creadoras desde tiempos inmemoriales.
Pocas mujeres artistas están en las colecciones públicas de todos los museos del mundo y hasta hace muy poco empezaron a figurar en los récords de venta en subastas.

¿Cómo lograron las privilegiadas salir de la “señora que pinta” y la “musa” para convertirse en la artista? Largos años de rebeldía y lucha las han acompañado.

Aunque el mundo del arte, tras bambalinas, está encabezado por mujeres promotoras, directoras de museos, galeristas, algunas curadoras, críticas de arte y periodistas culturales. Es real que al frente, en las paredes de exposición, las colecciones, las bienales y los museos no se puede decir que la relación sea igualitaria.

Hay que trabajar en torno a ello, pues también existe un estigma en las que se han atrevido. Han tenido que aguantar ser “la esposa de” hasta tener su propio nombre o ser calificadas como locas y promiscuas. Han tenido que creer en su obra cuando nadie más lo hacía y especialmente han pintado sobre ellas mismas.

En las recientes manifestaciones, hemos visto expresiones muy contundentes gracias al arte, como la intervención anónima de artistas feministas en La Minerva, en Guadalajara, y en La Diana Cazadora, en la Ciudad de México. Las mujeres embozada en Argentina y el grafiti que muestra a una mujer golpeada que recibe una flor de su agresor en Italia. Éstas expresiones contenidas y estéticas son las que nos van a dar visibilidad. No así los descontrolados actos vandálicos en el patrimonio de la ciudad, que aunque han sido recibidos de buena manera por artistas como Javier Marín y Rodrigo de la Sierra que apoyaron al movimiento y no mostraron molestia por el grafiti que dañó sus obras, también generan encono en la sociedad, dan pretexto para voltear la cara y alejan el argumento del verdadero foco. Ponen a pensar a la gente en ello al sentirse legítimamente afectados por el daño a su patrimonio. Aunque es absolutamente incomparable el daño a un objeto, que se puede reparar, al daño social que implica la muerte violenta de las mujeres en México, y por desgracia no escandaliza igual.

El arte es la forma de dar visibilidad a los problemas que atravesamos en una sociedad poco igualitaria y machista. Pero necesitamos de todos, también de ustedes mujeres artistas. No se rindan. De hecho, el cambio que requerimos es cultural y el arte es su lenguaje. La apropiación del espacio a través del arte es una de las manifestaciones, su función más importante. Es el espacio público el lugar en el que todos podemos acceder a él. Ser parte y apropiarnos.

Así, también las mujeres que se han unido a las manifestaciones pueden encontrar el arte como herramienta para alzar su voz. Herramienta y no arma, porque las herramientas construyen y las armas destruyen.

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Al ritmo del trapeador Columnas
2020-04-03 - 01:48
Contra la memoria Columnas
2020-04-03 - 01:45
Contratos: Otro dolor de cabeza Columnas
2020-04-03 - 01:40
Inicio de la Guerra Sucia Columnas
2020-04-03 - 01:24
La enfermedad y el sentido de la vida  Columnas
2020-04-03 - 01:08
Los ahorros no deben dilapidarse Columnas
2020-04-03 - 02:03
+ -