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Columnas
El proceso presidencial, con la suma de Marcelo Ebrard, evita cualquier fricción interna y calma la tempestad. Nada comparable a lo que vive el Frente Amplio por México. En consecuencia, Sheinbaum ha logrado establecer alianzas al interior del movimiento y, por si eso fuera poco, se ha mostrado flexible y plural para integrar a un equipo de precampaña que, con esa capacidad que ha demostrado, se ha puesto en marcha como elemento conductor del triunfo inminente del próximo año. Sí, Claudia ganará la elección y, con ese efecto arrollador, tendrá mayoría en ambas cámaras legislativas que, en este momento, están envueltas en la estadística o metodología que, se sabe, ya levantó el partido.
En vista de ello, la información se ha procesado y, para el caso, hay datos de que las decisiones se han tomado para quienes integrarán la fórmula del Senado. Fue, sin lugar a dudas, una determinación que nació del pueblo. De hecho, ha trascendido que el pasado fin de semana Claudia citó al círculo más cercano y, con ello, a los gobernadores emanados del movimiento. Se habló, entre otros aspectos determinantes, de la importancia de llegar en unidad. Todos, de hecho, se pronunciaron a favor de esa ruta. Sin embargo, se tocó el tema de Michoacán y la intensidad que se ha mostrado ante el registro de quienes aspiran a convertirse en candidatos.
No sé si por impulso o descuido el diputado Fernández Noroña habló del tema que acontece en Michoacán y de las decisiones que se han tomado. Salió el nombre de Raúl Morón, que por razones de falta de liderazgo en el estado ha perdido fuerza. Él, para este proceso interno, se registró, sin embargo, está prácticamente defenestrado por las bases del partido en aquella región. El punto es que Noroña, no cuidó las formas y, de paso, dio entender que la lista de candidatos está claramente definida.
Eso sorprendió a los asistentes. De hecho, el cónclave que citó Claudia Sheinbaum fue precisamente para calmar la tensión que hay al interior, especialmente por los puestos de elección que se disputan, pues hay, mencionaron en la reunión, intenciones de imposición en algunos casos. Eso quedó confirmado en el pasado proceso en Michoacán, donde Raúl Morón siempre mantuvo la segunda posición. Hoy pasa lo mismo: Carlos Torres Piña es quien lidera todas las encuestas de opinión pública que se han divulgado para acompañar la fórmula senatorial con Morena.
Los datos, por ejemplo, son muy claros en la tendencia a favor del ex-secretario de Gobierno de Michoacán, Carlos Torres Piña. De hecho, hay preocupación por la atmósfera que se ha generado. Al ser una metodología la que define a los perfiles, siempre hay suspicacia. Se sabe que, en la medición, Torres Piña se impuso a Raúl Morón. Eso es, para la democracia en Michoacán, la decisión que ha tomado el pueblo. Por lo tanto, la población civil demanda respeto a la voluntad colectiva. Algo similar a lo que pasó con Claudia Sheinbaum, que nadie pudo cuestionar su triunfo, tratándose de una ventaja tan amplia que, al final de cuentas, legitimó su precampaña.
Sería un retroceso a la democracia si no se valida el deseo del pueblo. Hasta ahora, Morena ha dado muchas muestras de respeto al juicio. O sea, la dirección del partido ha aceptado la toma de decisiones del pueblo; pasó en el proceso presidencial y en las nueve candidaturas para las entidades federativas. Sabemos que- en el caso de la CDMX- Clara Brugada no ganó la encuesta. Consciente de las reglas de participación por la paridad, Harfuch aceptó y respaldó su designación. La cuestión es que, para las senadurías, la consigna es distinta: gana quien más respaldo tenga de la población, así de simple.
En términos democráticos, Carlos Torres Piña, en los próximos días, tiene que ser nombrado precandidato de Morena al Senado. No lo digo yo, sino todas las encuestas de opinión que respaldan el hecho. El fin de semana, Sheinbaum, con el bastón de mando en su poder, pudo, en otras palabras, dejar por sentado ese hecho, pues ella, en distintas ocasiones, ha dicho que el pueblo es y será siempre el mejor juez para tomar decisiones.