La inconformidad social siempre tuvo fundamento. En realidad, las nuevas reglas del partido guinda han limitado una garantía fundamental de la democracia: el derecho de todos los ciudadanos a ser elegidos, aun cuando haya un vínculo sanguíneo o familiar. Según nuestro punto de vista, no se puede considerar el caso de Saúl Monreal como un acto de nepotismo. El voto de los ciudadanos fue lo que lo hizo un representante del pueblo.
El menor de los Monreal ha probado que su carrera se ha construido a través de un trabajo arduo durante casi tres décadas. Ese camino le ha otorgado éxito y reconocimiento, pero también ha levantado un obstáculo que actualmente le impide competir por la gubernatura de Zacatecas. Es paradójico que la misma sociedad que vio legítima su aspiración sea testigo de las barreras que se han generado en su contra. Y como no habrá garantía en ese sentido, la dirigencia nacional de Morena, a la brevedad, tuvo que operar un diálogo frontal con el senador de la República. Para no erosionar la contienda venidera, en efecto, Ariadna Montiel, presidenta nacional del partido guinda, dialogó con el legislador en un encuentro privado donde reinó la voluntad.
Hace unos días se concretó una reunión entre la presidenta nacional de Morena y Saúl Monreal, un diálogo que, según se sabe, se prolongó por más de dos horas. Desde la óptica política, ese encuentro fue clave para cerrar cualquier herida que había quedado abierta tras la aplicación de la regla relacionada con el nepotismo. Nos comentan que, durante la conversación, Ariadna Montiel invitó personalmente a Saúl a incorporarse al proceso de transición en Zacatecas.
Esa invitación coloca al legislador en un sitio estratégico para la etapa que se aproxima y, al mismo tiempo, abre la puerta para que aporte la solidez y la experiencia de una estructura que ha logrado mantenerse activa durante muchos años. Es un movimiento que recuerda lo que, en su momento, hicieron las llamadas corcholatas en materia de coordinación y operación territorial, ámbitos en los que Saúl se desenvuelve con destreza. De hecho, conoce a detalle cada distrito local y federal, así como las cabeceras municipales, lo que lo convierte en un actor con amplio dominio del terreno político. Bajo esa lógica, todo indica que será una de las figuras que contribuirán a fortalecer el proyecto de la transformación. Claro está: no es lo mismo encabezar un proyecto que integrarse como pieza clave del engranaje. Sin embargo, todo apunta a que la vía del consenso podría abrirle la posibilidad de competir por una alcaldía.
Siendo así, muy pronto puede dejar pausado su cargo como senador al solicitar licencia. Eso está por verse. Falta mucho para saber qué es lo que pasará en este desenlace. Antes de que eso suceda, se sabe, la dirigencia nacional de Morena le reconoció su potencial y la capacidad territorial que tiene en Zacatecas. Él, como uno de los grandes activos en ese relevo generacional, ha concretado un acuerdo de unidad con la dirección que encabeza Ariadna Montiel. Ella, antes de dialogar con Saúl, calibró y midió el terreno en donde se desenvuelven cada uno de los actores. En varios ejercicios demoscópicos, pese al tema de nepotismo, el menor de los Monreal se mantenía como uno de los personajes más rentables y competitivos en la carrera interna por la gubernatura. Al forjar una presencia de esa naturaleza, desde luego que te da mayor margen de maniobra para alcanzar un acuerdo al más alto nivel.
Y para que esto avance, a unas semanas de las designaciones, la unidad que ha sellado Saúl con Ariadna habla de que, más allá de las posiciones, está el interés colectivo para que el proyecto de la 4T continúe propagándose en el norte del país. Eso implica, entre muchos otros factores, la suma de todos los liderazgos, sobre todo el de Saúl, que representa la sangre nueva del movimiento. Su madurez abarca prácticamente todo el territorio zacatecano que conoce a la perfección. Todo eso nos hace suponer, a la par de los acuerdos alcanzados con la dirigencia nacional, que el menor de los Monreal, en tiempos cruciales como este, será un vehículo indispensable para ganar la gubernatura, mayormente ahora que ha demostrado saber articular una estructura y trabajo de base entre la población en general.
Saúl, en lo concreto, sabrá cómo operar con el oficio que lo distingue. Ariadna reconoce esa capacidad y, por lo mismo, entiende que es una pieza indispensable dentro del armado político que se está configurando. El legislador, fiel a su estilo, se perfila como un factor de cohesión, consciente de que el momento exige cerrar filas en torno a la presidenta de México y a la continuidad del proyecto de transformación.
Notas finales
A pesar de que las encuestas más recientes indican una tendencia positiva hacia Morena para el año 2027, siempre es importante comparar esos datos con fuentes solventes que le dan mucho margen de maniobra a la Coalición Seguimos Haciendo Historia. Lo que es cierto es que los resultados y las medidas puestas en marcha para beneficiar a la ciudadanía han permitido al gobierno estatal consolidar una imagen positiva.
A ello se agrega una estructura institucional que ha sido capaz de guiar decisiones correctas en el ámbito de las políticas públicas. Por ejemplo, en lo que respecta a la salud, Michoacán ha tenido progresos importantes. La labor de quienes lideran el sector, como Elías Ibarra, quien ha logrado adaptarse con éxito a sus responsabilidades, es la causa de este avance. Su liderazgo ha posibilitado que los servicios se ofrezcan con una perspectiva más humana y con las necesidades de la ciudadanía.
Ese tipo de prácticas —basadas en resultados— son las que permiten que un gobierno mantenga un respaldo amplio y, sobre todo, una legitimidad sólida ante la población.