¿Cuánto le está costando a México esta maravillosa e histórica transformación?, pues ya le está saliendo bastante cara, y lo peor es que vemos una película que ya hemos visto muchas veces más, pero no entendemos.
Una de las características principales de los mentirosos, es que también son cínicos, y además muchos de ellos tienen una enorme suerte y terminan impunes, tal como todo indica que sucederá en este caso.
El "iluminado" que nos gobernó entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024 dijo una y otra vez una gran mentira, una enorme mentira. Pero no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre; a este gran mentiroso el pueblo bueno y sabio, pero profundamente mediocre e ignorante en una amplia proporción, decidió llenar de votos su proyecto para que continuara, en la figura de la actual mandataria.
Sus mentiras fueron innumerables, era un mentiroso patológico, como lo son casi todos ellos; las evidencias de esas mentiras saltan a la vista en la mayoría de los casos, y aún así se atreve a decir él y los suyos, así como una enorme proporción del pueblo bueno y sabio, que ha sido el mejor presidente de la historia, ¿Cómo será el peor?
Entre las muchas mentiras que su cinismo le permitía, nos dijo hasta el cansancio que esta maravillosa y profunda ¿transformación? no estaba endeudando al país, que este cambio no le iba a costar un solo peso a la nación sino por el contrario.
Pero basta una cifra, un dato contrastado con la evidencia del pasado, para comprobar que fue un gran mentiroso, que su proyecto sí ha endeudado a México, lo estamos pagando todos los mexicanos y lo peor es que todo indica que lo seguirán pagando las siguientes generaciones, pertenezcan o no al pueblo bueno y sabio.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, al cierre de diciembre de 2018 el saldo consolidado de la deuda pública bruta como porcentaje del PIB del país se ubicó en 45.8%.
Esa fue la herencia del Dandy de Atlacomulco, y si nos apuramos un rato y para usar las frases del mentiroso patológico que lo sustituyó y de la que sustituyó a ese mismo mentiroso, "fue la herencia del PRIAN".
Pues bueno, si se supone que esta maravillosa ¿transformación? en la que a todos los mexicanos no nos ha ido ni bien ni muy bien, sino requetebien, no nos ha endeudado, ¿por qué rayos al cierre de diciembre de 2025 el saldo consolidado de la deuda pública bruta como porcentaje del PIB se ubicó en 58% como proporción del PIB?
Es decir, la cifra del propio gobierno ya en esta era ¿histórica? de la ¿transformación?, no deja lugar a dudas, es clara y contundente.
México y su economía están más endeudados hoy que en diciembre de 2018, suponemos que eso también es culpa de Calderón, de García Luna o en una de esas hasta del meteorito que cayó en la tierra hace 65 millones de años y extinguió a los dinosaurios.
No entendemos como ciudadanos, y todo indica que no entenderemos por mucho tiempo; ojalá algún día tengamos en lugar de un "pueblo bueno y sabio", una sociedad que de verdad pida cuentas a sus gobernantes y les exija respetar el derecho mínimo de un ciudadano: no recibir mentiras.
Lamentablemente ese gran mentiroso lo tenía muy claro e inventó una fórmula que quizás perdurará por muchos años, para mantener la lluvia de votos a su favor sin importar sus mentiras.
Esa fórmula es sencilla pero infalible, la sustituyó por la vetusta: torta+refresco cada 6 años= votos.
Ahora es migajas en forma de pensión bimestral para el bienestar + rollo= lluvia de votos.
No entendemos, ni entenderemos, así somos los mexicanos.