facebook comscore
El precio de disentir

El precio de disentir

Columnas lunes 06 de abril de 2020 - 00:08


El experto Ronald Heifetz ha reiterado que el liderazgo es una iniciativa sumamente peligrosa. Cuando uno desafía el estado de cosas, inflige un alto grado de incomodidad que para muchos es inaceptable. El cuestionar realidades incómodas, contrastar valores con acciones y sacar a la superficie conflictos históricos, son actos que requieren valentía, sacrificio y aceptación del riesgo a sufrir represalias (sociales, culturales e institucionales) por ello.
A lo largo de la historia podemos recurrir a múltiples ejemplos en donde algunos miembros de la población se encuentran dispuestos a soportar las consecuencias de dichos actos de desobediencia y desafío. En su opinión, el aceptar dichas inconveniencias, enfrentar amenazas y sufrir golpizas, representa un valor mas importante que tolerar la sumisión pasiva y obediencia de las reglas que considera opresoras.
El obedecer y conformarse se encuentra en el corazón del poder político. La relación que existe entre aquel que comanda y el que obedece es una interacción mutua, la cual carece de fuerza y no puede ser materializada sin que exista la obediencia (activa o pasiva) del subordinado. Las razones por las cuales la gente obedece a gobernantes y grupos de poder son múltiples, complejas, variables e interconectadas. Pueden basarse en simple hábito, miedo a las sanciones, obligaciones morales, interés propio, prestigio, identificación —religiosa, política, psicológica— con el gobernante, indiferencia o ausencia de confianza para desobedecer.
Ahora bien, la decisión personal de obedecer o disentir con un gobierno o grupo de poder, se encuentra anclada en la evaluación —a corato o largo plazo— de las consecuencias gestadas por obedecer o no. Si la persona percibe que las consecuencias por obedecer son peores que las de desobedecer, entonces el que ejerza actos de desobediencia es mas probable que tome forma. De ello que se requiera de valentía para aceptar las vulnerabilidades que dicha posición generará para poder cambiar la realidad y hablar por aquellos que piensen no tener voz.
De la valentía a la que hago referencia no se trata de ningún súper poder, ni habilidad reservada para unos cuantos afortunados. Es la voluntad inequívoca de querer ver el miedo a la cara y desenmascararlo. Es la voluntad para colocarse en la línea de fuego y combatir. Es la voluntad de sufrir por un bien mayor que nuestra propia existencia. Es certero, que de ninguna manera la comodidad del anonimato ni esfuerzos timoratos darán pie para el empoderamiento de una minoría oprimida y materializar una realidad distinta.
El aceptar ejercer liderazgo es una manera de darle sentido a nuestra vida al contribuir a la vida de otros. Si uno acepta la monumental tarea de disentir, realizar preguntas provocadoras, cuestionar realidades y valores, debe hacerlo aceptando todos los retos que trae consigo el precio de disentir. Hagámoslo, México lo necesita.

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
GRACIAS BÉISBOL, GRACIAS REY Columnas
2020-10-27 - 06:59
Tiraditos Columnas
2020-10-27 - 00:26
ESTADOS UNIDOS 2020: ¿ELECTORADO COMPETENTE? Columnas
2020-10-27 - 00:15
Coahuila e Hidalgo, los resultados Columnas
2020-10-26 - 23:58
+ -