Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
La información sobre el rancho Izaguirre de Jalisco puso al descubierto a los medios de información convencionales en México. Los mostró como lo que son manipuladores, mentirosos que distorsionan la realidad, pero, sobre todo, con una consigna en cada una de sus notas.
La incorporación de nombres ante los pares de zapatos, retoman aquellas fotos de judíos sacrificados en los campos de concentración, que debieran entrar a las cámaras de gases sin ropa. Los tramoyistas siguieron el discurso de la imagen que consideran que todavía pervive en el inconsciente colectivo para darle el nombre de campo de exterminio cuando en realidad se trata de un campo de entrenamiento.
La burla de uienes haicierond eesta escenografía una esperanza para la amdres buscadoras no tiene perdón, a pesar d enos se roco los implicados. Los tenis y zapatos pertenecen a jóvenes afiliados al narcotráfico, a fuerza o por gusto, pero que los cambiaron por botas. Esta obviedad no fue suficiente apra que luego de una semana los emdios insitieran en llamar a ese rancho crematorio, campo de exterminio y hasta cayeron en el exceso de denominarlo campo de concentración.
Entre los muchos excesos de is medios está el hechod e intenta comaprar lo sucedido en el rancho Izaguirre de Jalusco con los desaparecidos de ayitzinapa, Guerrero.
Un campo de exterminio siempre será propiedad del gobierno, un campo de concentración es algo muy distante a 400 pares de zapatos y un crematorio si huellas de instalaciones de gas ni olores a cadáver ni en la superficie ni en la profundidad. Es decir, el desconocimiento del significado de las palabras no exonera a los medios de sus manipulaciones.
La bandera de los medios está determinada por la obviedad. Oposición y medios comparten el mismo enemigo, el gobierno, y la población. Es decir, forman parte de una minoría que quiere seguir relatando su realidad, recuperando sus intereses e imponiendo sus reglas.
Ante la sorpresa de no encontrar nada respecto a los que habían inventado los medios convencionales, frente a la decepción que les causó no ver un campo de entrenamiento, lejana a la visión de sus jefes que querían encontrar un campo de exterminio con cadáveres, osamentas, ahora culpan a los medios democráticos, de seguir una consigna orquestada desde Palacio Nacional.
Las autoridades estatales, impidieron el ingreso de la Guardia Nacional y hasta querían salirse del pacto fiscal con la Federación, hasta crearon un grupo de gobernadores para lograrlo, porque Jalisco nunca ha estado en manos de Morena, pero sí del PRI, del PAN y de MC.
Los medios convencionales han perdido credibilidad, su público disminuye todos los días por sus intereses implícitos en una actividad que debe respetar ante todo la verdad. Los únicos muertos que existen en el rancho Izaguirre son los medios convencionales.