El gobierno de Estados Unidos declaró que "responderá en consecuencia" a la reciente condena del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, sentenciado por el Supremo Tribunal Federal (STF) a 27 años de prisión. La medida fue calificada como una "caza de brujas" por el secretario de Estado, Marco Rubio, en declaraciones públicas.
La condena fue dictada por la Primera Sala del STF, que encontró culpable a Bolsonaro de conspirar contra el orden democrático tras perder las elecciones de 2022 frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La pena impuesta alcanza los 27 años y tres meses de prisión, aunque su ejecución permanece en suspenso, sujeta a apelaciones legales.
Rubio se pronunció en su cuenta oficial de X: "Continúa la persecución política liderada por Alexandre de Moraes. Está sancionado por violar los derechos humanos, después de que él y otros miembros de la Corte Suprema de Brasil decidieron injustamente encarcelar al expresidente Jair Bolsonaro". Luego el secretario añadió: "Estados Unidos responderá en consecuencia a esta caza de brujas".
En respuesta, la cancillería brasileña rechazó las declaraciones del funcionario estadounidense y publicó: "Amenazas como la lanzada hoy por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, no intimidarán a nuestra democracia".
Según reportó Folha de S Paulo, Estados Unidos analiza imponer nuevas restricciones diplomáticas y comerciales. Las medidas incluirían la revocación parcial de las 700 exenciones arancelarias otorgadas a productos brasileños y la limitación de visas para altos funcionarios judiciales.
Dentro de las acciones ya adoptadas figura la prohibición de ingreso al país del juez Alexandre de Moraes, responsable del caso Bolsonaro. También se restringió el acceso a otros magistrados del STF, entre ellos Cristiano Zanin, Flavio Dino, Cármen Lúcia, Luis Roberto Barroso, Edson Fachin, Gilmar Mendes y Dias Toffoli. Las sanciones se extendieron al procurador general Paulo Gonet y a familiares del ministro de Salud, Alexandre Padilha.