El exjugador estadounidense de fútbol americano, reconocido por su paso dominante en la liga y su carrera con los San Francisco 49ers, falleció a los 36 años, de acuerdo con la confirmación de la propia franquicia, sin que hasta el momento se haya revelado la causa del deceso.
Smith, quien fue seleccionado en el Draft de 2011 por los San Francisco 49ers como la séptima selección global, se consolidó rápidamente como una de las presencias defensivas más explosivas de la liga. En su temporada de novato fue reconocido por su impacto inmediato y posteriormente alcanzó el estatus de All-Pro en 2012, además de ser considerado uno de los pass rushers más productivos de su generación.
A lo largo de su carrera también jugó con los Las Vegas Raiders, los Dallas Cowboys y tuvo un breve paso por los Seattle Seahawks, aunque su trayectoria estuvo marcada por suspensiones y problemas fuera del campo que interrumpieron su continuidad en la élite de la NFL.
La organización de la National Football League y su antiguo equipo en San Francisco lamentaron el fallecimiento del exjugador, recordándolo como un talento excepcional cuyo rendimiento en el emparrillado dejó una huella significativa, pese a las dificultades que enfrentó fuera del terreno de juego.