Aunque la justicia en Veracruz está plagada de irregularidades en el caso de José Manuel del Río Virgen, existen elementos jurídicos que alimentan el anhelo para que, muy pronto, el secretario técnico de la Junta de Coordinación Política salga en libertad.
De hecho, en voz de uno de los principales impulsores de la defensa, y desde el punto de vista jurídico a partir de qué se obtuvo suspensión provisional de amparo, se abrió la esperanza, en otras palabras, hay un mecanismo de recurso legal para poder dar un giro al proceso de vinculación.
Con ello se puede hacer posible que muy pronto el secretario técnico de la Junta de Coordinación Política pueda obtener su libertad.
Así pues, la defensa jurídica y legislativa de manos de un grupo de senadores que conformó una comisión especial del caso, avanza significativamente luego de priorizar instrumentos eficaces para continuar empujando el tema.
Han tenido que ser pacientes, pues el propio Ricardo Monreal ha dicho, desde un principio, que puede ser un poco largo el plazo.
Todo indica que, efectivamente, muy pronto puede haber buenas noticias. Hay punto de partida y un bien común: aclarar las injusticias cometidas por la autoridad local de Veracruz que, en virtud de los hechos de agravio, sucumben en el silencio.
Fue gracias al empuje de la sociedad que sigue reclamando el hecho y dirige, con mucha fuerza, muchos recursos no sólo jurídicos, sino de protesta pacífica. A partir de ello, éste sábado pasado salieron a las calles en distintos puntos de las entidades para exigir la liberación de José Manuel del Río Virgen.
Por un lado, recordaron la arbitrariedad que se cometió hace un mes en vísperas de navidad; asimismo, grupos numerosos en la misma consigna demandaban justicia bajo el concepto de #FuerzaDelRío.
A raíz de ello, la tendencia en las redes sociales comenzó a invadir los medios digitales. Amigos, compañeros y sociedad unieron esfuerzos para que, en esta mala experiencia, se corrijan las malas prácticas autoritarias y, también, llegue el fin a la persecución política que ponen en desventaja o, más bien, siembran el miedo ante la desigualdad de condiciones.
Así, nace una gran ola social que sigue empujando. Esa base colectiva salió a las calles y alzó la voz ante las circunstancias de agravio.
Justamente ese momento se da, como todos sabemos, en una coyuntura de un planteamiento jurídico para caminar bajo la esperanza al poner en marcha la suspensión provisional de amparo que, en este sentido, generó fe de alcanzar la libertad de José Manuel del Río Virgen, preso político en Veracruz.