La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el Gobierno de México trabaja en la integración total del sistema de salud nacional, con el objetivo de que, a partir de 2027, los derechohabientes del ISSSTE, IMSS e IMSS-Bienestar puedan recibir atención médica indistintamente en cualquiera de estas instituciones públicas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal detalló que el proceso de inscripción al nuevo esquema comenzará en enero de 2026. Cada ciudadano contará con una credencial que especificará su afiliación al sistema de salud, lo que permitirá compartir información médica entre las tres entidades.
Sheinbaum explicó que esta iniciativa busca eliminar las barreras entre instituciones, de modo que el acceso a tratamientos y servicios médicos no dependa del tipo de afiliación que tenga cada persona. La interoperabilidad de los historiales clínicos será clave para garantizar una atención continua y eficiente.
La presidenta subrayó que el registro será voluntario y que se respetará la decisión de cada usuario sobre el manejo de su información médica. El plan contempla una transición gradual hacia un modelo de atención universal dentro del sector público.
Con esta reforma, el Gobierno pretende fortalecer la cobertura médica en todo el país, optimizar recursos y mejorar la calidad de los servicios ofrecidos por el ISSSTE, IMSS e IMSS-Bienestar.