La Central de Abasto de la Ciudad de México es un espacio lleno de vida, no solo durante el día, sino también durante la noche. Es un centro de distribución de alimentos que genera una importante derrama económica y es un lugar de trabajo para miles de personas.
Para resaltar la importancia de la vida nocturna en la Central de Abasto, la diputada Esther Silvia Sánchez Barrios y la coordinadora del recinto, Marcela Villegas, dieron inicio a la gran venta de romeritos, un platillo tradicional de la época decembrina.
Se espera que durante esta temporada se comercialicen alrededor de seis mil toneladas de romeritos provenientes de San Andrés Mixquic, generando una derrama económica de 96 millones de pesos.
Este evento forma parte del seguimiento al Conversatorio Colectivo por una Ciudad Nocturna, que se realizó previamente en el Congreso capitalino. El propósito es reconocer el esfuerzo de las personas que trabajan en la Central de Abasto y buscar propuestas para mejorar su calidad de vida.
La diputada Sánchez Barrios recordó que esta iniciativa surgió junto con la asociación civil Mexicolectivo y Rodrigo Cordera, con el objetivo de comprender diversos aspectos de la vida nocturna en la Ciudad de México.
Por su parte, Marcela Villegas destacó el progreso de la Central de Abastos en los últimos cinco años. Mencionó que el recinto es ahora más sostenible, seguro, limpio y accesible. También resaltó que la población trabajadora alcanza los 90 mil individuos, recibiendo diariamente a más de medio millón de personas.
En relación a los romeritos, la diputada Sánchez Barrios subrayó sus beneficios nutricionales. Mencionó que son ricos en calcio, fibra y antioxidantes.