A pesar de que la oposición insiste en que el principal problema de México es la inseguridad entendida como consecuencia del fenómeno social más peligroso del mundo que es el narcotráfico, su discurso los desmiente.
En su guerra mediática contra el gobierno hay más quejas contra el sistema de salud, que por el narcotráfico, porque hasta ahora no se han quejado que el crimen organizado mate a un familiar, pero sí que un familiar no fue atendido en una urgencia.
En cambio, sí se quejan, de manera generalizada, de que no hay medicamentos, ni una aspirina en hospitales de gobierno. Las denuncias proliferan en todos los medios convencionales. Hasta la fecha, esos mismos medios no otorgan espacios a consecuencias de la lucha contra el narcotráfico, en calles, colonias o ciudades.
Es decir, el problema de la lucha contra el crimen organizado afecta a quienes están implicados como productores, vendedores o consumidores. Es decir, es un peligro solo para quienes se ven tentados por una fantasía creada por la televisión estadounidense, que arroja consecuencias fatales.
De ahí, a que la inseguridad sea el principal problema que afecta a la mayoría de la población, está muy lejos de suceder. Pero las jerarquías de los conflictos en México, las marca, desgraciadamente, Estados Unidos.
Las carencias en el sector salud tiene sus causas precisas, y aunque no quieran que se hable del pasado, desmantelar una parte importante de la administración pública tiene consecuencias graves que no se solucionan de un día para otro.
El Sector salud fue la caja chica de administraciones prianistas, el IMSS emitía cheques millonarios para los columnistas afines. Tan sólo López Dóriga cobraba 600 mil pesos al mes con cheques de esa dependencia. El sindicato era incapaz de sancionar el robo hormiga de sus empleados, y la institución mantenía un sistema de compra de medicamentos y equipo médico con un sobreprecio que indignaría a cualquiera.
El principal problema no es la inseguridad, que se ha reducido notoriamente en cuestión de delincuencia común, es la salud, y la oposición tal vez no lo sepa, no hay país del mundo sin delincuencia, lo podrían constatar sus investigaciones exhaustivas por internet.
Ningún país vecino se ha acomedido a apoyar a México en cuestiones de salud, a excepción de Cuba. Estados Unidos en lugar de enviar médicos o equipo envía espías y armas.
Si a alguien le interesa que la inseguridad sea el principal problema de México es a Estados Unidos, aunque no lo sea, y los medios convencionales mexicanos que de nacionalistas nada tienen, les conviene que ese sea el problema del país para poder invadirlo en nombre de la vida, a la seguridad y la integridad. Ningún país del mundo ha sido invadido por falta de salud, pero sí por carencia de seguridad.