Más allá del jaloneo político y económico, hay que hacer visibles a quienes luchan por que se respete su derecho a un medio ambiente saludable, a la salud y a la vida misma. Por ahora, se ganó la batalla frente a la reforma eléctrica.
En México existe un grupo numeroso de jóvenes que por cuenta propia o a través de organizaciones y colectivos defensores del clima, pretenden ser escuchados por un gobierno que privilegia las energías más contaminantes, incluso han dado pasos al frente preocupados y ocupados, incluso a través de protestas. Han logrado ampararse legalmente a través de demandas judiciales contra la Ley de la Industria Eléctrica.
¿A qué le temen? Al futuro que nos depara y las implicaciones que conllevan las reformas legislativas del sector energético.
Las y los jóvenes que integran la organización de conservación ambiental “Nuestro Futuro”, señalan que la iniciativa del Gobierno beneficia a las centrales generadoras de energía de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que son altamente contaminantes, ya que funcionan a partir de combustóleo y carbón. Políticas contrarias a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por las Naciones Unidas en 2015 con la visión de poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad.
Y no son solo los jóvenes mexicanos, las declaraciones de varios líderes mundiales son en el mismo sentido de las preocupaciones de ellas y ellos en México. En abril de 2021 el Secretario General la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señaló que cada vez nos acercamos al punto de no retorno, ante esto el temor es que el daño a nuestro planeta sea irreparable.
Dicho sea de paso, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce en su Artículo 4o. Párrafo Quinto, que toda persona tiene el derecho humano al medio ambiente sano para el desarrollo y bienestar, el Estado garantizará el respeto a este derecho, aunado a que el daño y deterioro ambiental generara responsabilidad para quien lo provoque.
En la opinión de las y los luchadores por nuestro futuro, esta reforma pone en riesgo las políticas de reducción de emisiones de CO2 en México, para evitar que siga en aumento la temperatura de la Tierra. “Sólo el sector eléctrico emite una cuarta parte de las emisiones de CO2 totales del país”, argumentan.
Por lo tanto, a través de amparos judiciales piden a jueces y magistrados de la Suprema Corte que garanticen su derecho a un medio ambiente sano y una política justa y sustentable. Lo cierto es que si está escrito en la Constitución el Estado debe de respetar el derecho de ellas, ellos y nosotros, por nuestro futuro.