Alerta en el C5
Resulta preocupante que haya sido hackeado en menor o mayor grado el corazón de la vigilancia de la capital del país. Estamos hablando del Centro de Comando, Control Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la capital del país, luego de que apareciera en el sistema la leyenda de “Mantenimiento” cuando no era cierto. El C5 dio a conocer que la operación del sistema no sufrió ninguna afectación y que la información está segura. No se duda de la palabra del centro de vigilancia más importante de la capital del país, pero que comience a tener fallas en su sistema sí prende las alertas, porque esa información en manos equivocadas es más que oro molido y más si se trata de grupos delictivos.
Todo por no caer en provocaciones
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, advirtió que se castigará a todos aquellos rijosos que mandaron al hospital a más de 90 policías durante la marcha del pasado 2 de octubre y de los cuales todavía quedan cinco internados. Pero lo relevante no es que se castigue a quienes actuaron de esta forma violenta, en la que además robaron y saquearon establecimientos comerciales, sino que la fuerza publico actuó cuando las cosas ya se habían salido de control y la seguridad estaba en riesgo en el primer cuadro de la capital del país. Además de que sabían de antemano lo que se avecinaba con la manifestación y, como siempre, obligaron a los policías a aguantar las agresiones, porque no querían “caer en provocaciones”.
¡Ahí viene Priscila!
El Sistema Meteorológico Nacional alertó sobre la llegada de un nuevo huracán, al que bautizaron como Priscila. Dicen que llegará por las costas del Pacífico y que hay que tomar las precauciones necesarias. Los que también deberían atender este fenómeno es en la Secretaría de Gestión Integral del Agua, que encabeza el ingeniero José Mario Esparza Hernández, debido a que los remanentes pueden afectar a la capital del país que en las últimas semanas ha sufrido los embates de las fuertes lluvias y que han dejado de manifiesto la fragilidad del sistema de la red hidráulica de la capital del país. Además de que la zona oriente, la más afectada, ya no aguanta una inundación más.