César Cravioto vivía en Polanco
En menudo problema se metió secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto, tras darse a conocer que durante los últimos 15 años vivió en un departamento de la Fundación Antonio Hagenbheck en Polanco, la cual está en medio de un escándalo legal por desalojar de un predio en Cuajimalpa al Refugio Franciscano, que daba alojamiento a perros y gatos. El conflicto reventó en enero pasado y el propio Cravioto fungió como intermediario, por lo que ahora lo acusan de incurrir en un conflicto de intereses. Ayer en un video difundido en sus redes sociales, reconoció haber vivido en un departamento de la zona de Polanco y por el que pagaba 20 mil pesos mensuales, negando en todo momento que haya favorecido a la fundación durante el conflicto, algo complicado de creer.
Proponen endurecer castigos contra quienes tiran basura
Positiva resulta la propuesta que presentó el diputado local de Morena, Pedro Haces, para reformar la Ley de Cultura Cívica, con la finalidad de endurecer las penas en contra de quienes tiran la basura en la vía pública. Una práctica que resulta común en las 16 alcaldías por gente “cochina”, que poco le importa los problemas de contaminación y generan problemas de salud. Ahora falta ver que la iniciativa camina y se dictamine en comisiones de manera positiva, algo que resulta complicado que sucede, pero por lo menos ya se dio el primer paso para frenar este problema que bien podría ser con la realización de trabajo comunitario.
Los microbuses se niegan a morir
Los microbuses parecen ser una especie de vehículos que se niegan a morir y por más programas de chatarrización que implementa le gobierno, siempre hay más unidades circulando por las calles de la CDMX. En la administración de Miguel Ángel Mancera se lanzó todo un plan para sacar estas unidades, que, por su antigüedad, representan un serio peligro para los usuarios; sin embargo, no pudieron sacar todas las unidades. Hoy la jefa de gobierno, Clara Brugada, anuncia el retiro de 220 unidades más con la finalidad de renovar el parque vehicular de transporte público, pero tampoco será suficiente y los veremos circulando en alcaldías de la periferia. La ciudad necesita de un transporte eficiente y no contaminante, pero eso suena muy distante todavía.