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La comunicación es un aspecto fundamental en nuestras relaciones personales y profesionales. Sin embargo, a menudo nos encontramos con obstáculos que impiden una comunicación efectiva.
Uno de los muchos problemas que se presentan en los procesos de comunicación, se da cuando las personas no están dispuestas a escuchar y aceptar lo que realmente se les dice. A veces, cuando alguien pregunta algo, espera determinada respuesta, y cuando no la obtiene, vuelve a formular otra pregunta, y otra y otra, esperando que en algún momento la respuesta del interlocutor se aproxime a la expectativa de la respuesta originalmente deseada. Pero la "segunda pregunta" refleja ya en si misma un problema de comunicación. Realmente no escuchamos a las otras personas; tan solo estamos dispuestos a escuchar lo que queremos escuchar de los demás.
La "segunda pregunta" refleja la tendencia que tenemos de formular una pregunta después de otra, sin haber escuchado realmente la respuesta inicial. Esto puede parecer inofensivo, pero en realidad refleja un problema más profundo: la falta de escucha activa y la tendencia a imponer nuestras propias expectativas y suposiciones en la conversación.
Cuando formulamos una segunda pregunta, o una tercera, o una cuarta, sobre la misma cuestión, sin haber escuchado realmente la respuesta inicial, esperando que en algún momento la respuesta coincida con nuestras expectativas, estamos demostrando que no estamos dispuestos a considerar la perspectiva del otro. En lugar de eso, estamos intentando llevar la conversación en una dirección que se ajuste a nuestras propias expectativas y suposiciones.
Esto puede llevar a malentendidos, conflictos y una falta de comprensión mutua. La comunicación efectiva requiere que estemos dispuestos a escuchar activamente, sin juzgar ni suponer, y que consideremos la perspectiva del otro.
Para evitar la "segunda pregunta" y mejorar nuestra comunicación, podemos seguir algunos consejos simples: 1. Escucha activamente: presta atención a lo que la otra persona está diciendo y trata de entender su perspectiva. 2. No supongas: no asumas que sabes lo que la otra persona va a decir o qué significa lo que está diciendo. 3. Pregúntale solo para aclarar: si no estás seguro de lo que la otra persona está diciendo, pregúntale únicamente con ese fin. 4. No interrumpas: permite que la otra persona termine de hablar antes de intervenir.
La "segunda pregunta" puede ser un obstáculo común en la comunicación que puede llevar a malentendidos y conflictos. Al escuchar activamente, no suponer y preguntar para aclarar, podemos mejorar nuestra comunicación y evitar la “segunda pregunta” o cualquier otra estrategia encaminada a lograr escuchar de nuestro interlocutor específicamente aquello que desde el principio esperamos escuchar.
Flor de Loto: Si solamente estás dispuesto a aceptar la idea que ya tienes previamente elaborada de las cosas, entonces ¿para qué preguntas?