A estas alturas, cuando al "energúmeno naranja" todavía le quedan por delante casi tres años como inquilino en la Casa Blanca, si no es que se saca algo de la manga para permanecer por más tiempo, podemos decir que el balance para México ha sido simplemente muy bueno, con todo y todo.
El episodio más reciente así lo demuestra, el "affaire cubano", en el que el gobierno mexicano torpemente no tuvo como ocultar que acataron la orden del republicadno para dejar de suministrar petróleo a la isla. La presidenta Sheinbaum no sabía ni como dejar de insistir en que eso había sido una decisión soberana y autónoma de Pemex, algo que, como siempre, solo le creyeron los enajenados, los suyos, ese pueblo bueno y sabio, pero en gran medida lleno de mediocres e ignorantes.
La verdad poco a poco ha salido a flote, ni siquiera es necesario que se diga ya nada. Este jueves el presidente Trump en una más de sus múltiples declaraciones y acciones que generan auténticos terremotos, anunció que impondrá sanciones arancelarias a aquellos países que suministren petróleo a Cuba.
Si esa declaración la hubiera realizado en diciembre, México sería directamente sancionado por su política "amigable" para con la dictadura cubana, ya que bajo el argumento del "humanismo" o ayuda humanitaria, nuestro país se había convertido en uno de los principales proveedores de petróleo a la Habana, y ocupó brevemente por algunos días el primer sitio después de que el pasado 3 de enero fuera detenido y llevado a una corte estadounidense otro gorila dictador latinoamericano, de esos que ojalá ya nunca más vuelvan a existir, el venezolano Nicolás Maduro.
Extrañamente y con el argumento de una "decisión soberana", México ya no mandó petróleo a la isla después de la primera mitad del mes en curso, es decir prácticamente desde el inicio de este 2026. El ridículo presidencial fue evidente, enojada incluso la presidenta Sheinbaum casi gritaba a los reporteros que cubren la mañanera que la decisión había sido única y exclusivamente de México y que seguiría suministrando petróleo en cuanto se decidiera hacerlo, lo que hoy está lejos de suceder en el corto plazo.